
"No son aliens: son seres interdimensionales"
-Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
He ido muchas veces a un cine (antiguo teatro reformado) que hay en el centro de mi ciudad. Solo tiene una sala, y le tengo mucho cariño porque ahí fue donde acudí por primera vez al cine solo (sin mayores), para ver Batman (1990). Nunca en mi vida lo había visto a rebosar de gente, pero hoy se ha obrado el milagro. ¿Motivo? El esperadísimo estreno de la última aventura de Indiana Jones.
Ya os dije que en Estatuas Verdes la estaba esperando como agua de 22 de mayo, y la verdad es que he hecho bien en plantarme en la taquilla una hora antes de empezar la peli. Aun así, me han dado una mierda de asientos, si no llego a ir antes me quedo sin verla, tal era la cantidad de peña que había. Os preguntaréis por qué llevo dos párrafos y todavía no he dicho nada acerca de la peli en sí… ¿acaso no es obvio?
Creo que la mejor crítica la ha hecho uno que al salir del cine ha dicho: “Lo que más me ha gustado ha sido el tráiler de La Momia 3 que nos han jincado antes”. Lo digo con pena y con un sentimiento agridulce: Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) es un despropósito de principio a fin. Bueno, de principio no. Al estar ambientada en 1957 hace que aparezcan muchas cositas “de época” (con deciros que eso me ha parecido lo mejor de la peli), y por tanto la historia comienza con una canción de Elvis Presley.
Ojalá hubiese sido dos horas de Elvis Presley cantando, porque lo que me he encontrado es una esquemática fantasía arqueológico-ufóloga de la mano de los creadores de Star Wars (1977), E.T. (1981) y Encuentros en la tercera fase (1977). El hecho de que la peli esté dirigida por el mismo señor que dirigió En busca del arca perdida (1981), un tal Spielberg, parece que resulta aquí –por algún motivo- completamente irrelevante.
Como he dicho, lo más logrado de la peli es la ambientación en los años cincuenta, con el contexto de la Caza de Brujas, paranoia anticomunista y la Guerra Fría muy hábilmente imbricados en la trama. El paso del tiempo es una constante también, (alusiones a la edad de Indy, bromas sobre su capacidad física…) y el esfuerzo por ambientar la peli es, ya digo, notable. De hecho, no falta ningún tópico de los 50: el rock and roll (Elvis, Everly Brothers, Bobby Day…), manifestaciones anticomunistas, ensayos nucleares, los cochazos, las chaquetas de atleta con su letra bordada, los tupés, incluso el personaje que encarna Shia LaBeouf (una especie de “chico malo”) aparece caracterizado como Marlon Brando en Salvaje (1953).

Por otra parte, al ser esta la cuarta parte de una trilogía que creíamos extinta pero que mantiene muchísimos seguidores a base de una mística y una estética (sombrero, látigo, miedo a las serpientes…), se nota un exageradísimo esfuerzo por enlazar El reino de la calavera de cristal con las anteriores entregas (canónicas) de la franquicia Indiana. Y aquí es donde surgen los guiños: una foto enmarcada de Sean Connery por aquí, una estatua del difunto Marcus Brody por allá, un vistazo al asa dorada del “arca perdida”… que sí, cojones, que queda claro que es una auténtica peli de Indiana Jones, por eso hemos venido a verla.
Detecto esta tendencia en otras franquicias, caso de la nueva trilogía de Star Wars o en John Rambo… yo solo espero que a Coppola no le dé por rodar un Padrino 4. En El reino de la calavera…etc… se llega al extremo de rescatar a la sonriente Karen Allen en el papel de Marion (la novia de Indiana en El arca perdida). ¿Por qué sonríe tanto? Sospechamos que es de pensar que no se ha visto en otra: a saber desde cuándo no hacía la tipa esta una peli de serie A como Dios manda. También puede que sonría porque el humor está muy presente, como buena peli de la saga, hasta el punto de que los malos no disparan hasta dejar al Dr. Jones un momentito para decir sus gracias.
Como sé que la vais a ir a ver, no os cuento nada del argumento, solo os pido que recordéis un concepto cuando estéis ante la pantalla: “frigorífico”. Por lo demás, el personaje más interesante de la peli es la malvada Irina Spalko, que interpreta la tremenda Cate Blanchett. Esta mujer donde pone el ojo pone el arte, y próximamente le dedicaré un post. En cuanto a la historia y las aventuras… nada que no hayamos visto ya en La búsqueda I (2004) y II (2007) o en el cómic de Spirou El hombre que no quería morir (2005). Ah, y también sale John Hurt, en su mejor papel desde... Los crímenes de Oxford.
Definitivamente, o Indiana Jones o yo nos hemos hecho demasiado viejos para este tipo de pelis.
