
(Contiene una mijinina de spoiler, más que nada porque si no no podría ni decir ni "mu". Pero tranquis que no desvelo ni cuento absolutamente nada de la serie, ¿eh?)
¿Nombres de filósofos? Locke, Hume, Rousseau, "Ecko"... ¿Vinilos de Mama Cass? ¿Yogur helado? ¿El barco de Penny? ¿Estaciones DHARMA? Chicos, me dais jaqueca. Y es que, aunque no lo parezca, las cosas que aparecen en Perdidos (2004- ) son lo más bizarro desde aquella serie de TV en la que se veía un oso polar en la jungla. Ah, que eso también ocurrió en Perdidos.
Nos hemos acostumbrado a dar por bueno lo inverosímil, a que jueguen con nosotros, que nos engañen y además nos guste. Es lo que hace la serie Perdidos, más conocida como "lo mejor desde el chicle". Como si de una peli de Chamalaman hipertrofiada se tratara, el programa dinamita todas nuestras expectativas, cambiándonos una y otra vez las reglas del juego a mitad de la partida. ¿Qué diantres estamos viendo? ¿Una serie de acción? ¿Una de fantasmas? ¿Un drama? ¿Comedia? ¿Ciencia ficción? ¿Dónde está Walt, alguien se acuerda? (Yo no).

Cada episodio supone un enrevesamiento mayor, y cada temporada (hablo de las 4 primeras) plantea más interrogantes de los que soluciona, pero es que mola tanto... ¿Qué nos están contando? Yo qué sé, pero me encanta verlo. A estas alturas supone ya un tópico aludir al nivel de calidad cinematográfico que esta serie posee. La manera de rodarse, los costes de producción, el trabajo actoral y el nivel de los guiones la acercan más a la gran pantalla que a la chiquitica. ¿Es para tanto, Porerror?, me preguntan todos los que no la han visto. Mi respuesta es indefectiblemente "Sí, para tanto y para más".
¡Uuuuff!, qué pereza! Engancharse ahora a una serie que va ya por la quinta temporada, con decenas de episodios, con un gordo comiendo pollo frito, un calvo con puñales, una embarazada con acento australiano... Pues si no la quieres ver no la veas, a mí también me daba perezona hasta que me puse y ya no pude parar. Y en cuanto a la extensión o enrevesamiento de la trama, más larga y complicada es la Biblia y continúa siendo el libro más leído del mundo.
Dicho esto, he de admitir que una vez finalizada la 4ª temporada ha habido tantos twists, giros, escorzos, trompos, volteretas y detentes horizontales, es tal la cantidad de info que atesoramos acerca de la isla y los personajes, que pasados varios meses desde que terminé de verla se me había olvidado mucho. ¿Cómo puede dar tanto de sí la historia de 80 jipis en una isla desierta? Eso mismo me pregunto yo, señora, ji ji ji ji ji ji ji ji ji...

En Estados Unidos la 5ª temporada ya está well underway (dicen que habrá 6): llevan diez episodios. No siendo muy amigo de pasarme la semana sufriendo a la espera de una nueva entrega de suspense de mi serie favorita, he preferido aguardar a que pasaran varios capítulos para poderlos así ver del tirón. Y eso pese a tener amigos que llevaban meses urgiéndome a que me pusiera a verla. De manera que esta semana he empezado con la 5ª, y dice el refrán que "no hay quinto malo". He de admitir que para ponerme a verla me ha sido necesario un pequeño esfuerzo de documentación previo (leer en Wikipedia la sinopsis de toda la 4ª temporada, ver el episodio cero "Destiny Calls"), pero esto ya está en marcha.
Y ya han empezado las sorpresas. Considero que este inicio de temporada es más flojo que los 4 anteriores ("el menos efectista de todos", según el buen Fran G. Matute), pero así y todo la cosa promete mogollón. También hay que decir que el final de la 4ª nos dejaba un misteriazo de narices, y que los principios de la 2ª, 3ª y 4ª temporadas habían sido absolutamente a-maz-ing (por usar esa jerga friki de los fans). Como de la 5ª solo llevo dos episodios, poco más os tengo que contar, salvo que ya estoy tardando en seguir viendo otro nuevo esta tarde. En otras palabras, amigos, que tengo que regresar a la isla.
