Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¡Que prohíban fumar, coño!


Ayer salió en el telediario de Antena 3 no sé quién milonguista de la organización "Fumadores para la tolerancia" proclamando que fumar le caía de putísima madre y le apetecía pasar más tiempo fumando. Amigos, hoy os digo yo, en nombre de "Enfermos del pulmón para la supervivencia" que a ver cuándo se prohíbe en España fumar de una pajolera vez por todas! Este bendito gobierno que tanto se mete en la vida de la peña (que si los aires acondicionados habrán de estar a tal o cual temperatura por decreto, que si las hamburguesas engordan, que si los niños deben hacerse pajas) debería, a mi juicio, ser valiente de verdad y llevar hasta las últimas consecuencias la prohibición de aquella tímida Ley Antitabaco que entró en vigor hace cuatro años.

En ocasiones me despierto en mitad de la noche despavorido y recubierto de un sudor lechoso: he tenido otra pesadilla con aquellos apocalípticos anuncios del telediario de Telecinco de diciembre del 2005. "Quedan 8 días". "Quedan 7 días". "Quedan 6 días"... etc. ¿Para qué quedaba ese tiempo? Pues para que hosteleros y gobierno se rieran de nosotros fingiendo que se había prohibido fumar cuando, en la optatividad, el 99% de los locales optaron por continuar dejando que se fumara. Y es de lógica: yo también lo hubiera hecho. Los fumadores contentos, y los que no lo somos, igual que antes (no peor). No he dejado de ir a tomar café desde enero del 2006, pero claro, tampoco he dejado de toser.


No he probado un cigarrillo en mi vida, me da un asco supremo (qué cosa más asquerosa que besar una boca fumadora, además), el humo en lugares cerrados siempre me ha afectado a los ojos cuando llevo lentillas, pero es que desde hace tres años sufro de una dolencia innombrable en los pulmones, que hace que me ponga a toser descontroladamente con los cambios bruscos de temperatura, los olores fuertes, los humos y de entre todos, el número 1 es el tabaco.

No me quiero ni acordar de las comidas de empresa del año pasado. En la de Navidad, que fue el 19 de diciembre, mis compis se la pasaron fumando desde las 3 de la tarde a las 3 de la madrugada. Resultado: el domingo 21 estaba en urgencias con bronquitis aguda. En otra que se hizo en junio, no menos de diez mujeres (lo siento, son las que fuman más) estuvieron fumando en mi mesa mientras comíamos. ¿Cabe concebir asquerosidad mayor? Cuando estoy con gente que fuma lo paso fatal, tengo una pandilla en la que todos me caen de oro puro, pero en invierno no puedo quedar mucho con ellos porque fuman todos como carreteros, y además encadenan los cigarrillos.


Sé que en el 2004 Irlanda fue el primer país en aprobar una restrictiva legislación antitabaco. Otros países siguieron, y -oh, gran injuria- aquí la ley que se hizo no pasó de una parodia, cuando podía haber sido una oportunidad histórica. (Ya digo, aquello parecía el apocalipsis: "Se acabaron los malos humos", "Esta escena tiene los días contados", y los telediarios sacaban a uno apagando una colilla). Resultado: no cambió nada. Ahora en el horizonte se barrunta un endurecimiento de la ley en España, parece que por fin se va a prohibir de verdad fumar en lugares cerrados.

El gremio de hosteleros está que trina, y tienen toda la razón del mundo. Sobre todo los que acometieron reformas costosísimas en sus negocios para adaptarse a la nueva legislación. El gobierno les ha gastado una broma muy pesada, no cabe ninguna duda, pero que la paguen con los políticos, no con mi salud -G.R.A.C.I.A.S.!!! ¿En qué momento pareció buena idea mezclar comida y bebida con tabaco? Según los fumadores, es el máximo placer de los dioses, pero para el resto de los mortales, la mezcla de aromas y sabores (por no decir el ataque de las partículas de humo) es cosa de vomitismo.


"¿Cómo me voy a ir a la calle a fumar, con el frío que hace?" -clamaba un pavo indignado en la tele antesdeayer. Pues yéndote, gilipollas. Te voy a contar una escena. Estados Unidos, exterior día, enero. La nieve no nos deja andar. Los mocos se congelan antes de abandonar las fosas nasales. En las puertas de los negocios, de las universidades, los fumadores se encogen tiritando y fumándose su imperdonable cigarrito. Y dad gracias de que España no tiene el mismo clima que, digamos, Nueva York. Soy un nazi antitabaco, lo sé. Si te pones a fumar a menos de cinco metros de mí en un lugar cerrado te atacaré con uno de mis tres inhaladores.

A ver si de verdad se hace verdad esta noticia-globo sonda con la que nos regalan los noticiarios casi todos los días. A ver si de una vez prohíben fumar en los bares y restaurantes, coño. Yo es lo que le he pedido a los Reyes.

18 comentarios:

tipiconsla dijo...

Yo como fumador no puedo más que darte la razón. Mientras pueda seguir fumando en la calle entiendo que gente como tu no tenga porque comerse el marrón en los espacios cerrados.

Kike dijo...

Rajoy dijo el otro dia una frase muy acertada: "el PSOE es como un cartel de neon grandisimo en un solar vacio".

A ver si con esta cosa de la ley del tabaco se dejan de publicidad engañosa y de verdad se ponen las pilas. La ministra que mas me gusta es la Trini, llevo con mucha cabeza la gestion de la Gripe H1N1, a ver si en esta tambien.

Coincido contigo en todo lo que has puesto.

GRILLO SOLITARIO dijo...

"¿Cómo me voy a ir a la calle a fumar, con el frío que hace?"

PUES CON UN ABRIGO, QUE ASÍ SE QUITA EL FRÍO. COMO TENÍA QUE HACER YO AHORA CUANDO TÚ FUMAS DENTRO.

GRAN POST, SÍ SEÑOR.

orphangirl dijo...

Totalmente de acuerdo ... porque lo del fumador pasivo no es ninguna tontería.

Gaz dijo...

Yo también soy muy antitabaco. Odio ese olor que se pega en la ropa y el humo que te ciega. De todas formas hay que reconocer que los dueños de locales que hicieron reformas hace unoa años se van a comer con papas, o al menos por ahora y eso es una soberana putada.
En cualquier caso, creo que hablo en nombre de muchos cuando digo: ¡¡¡Por fin!!!

Anónimo dijo...

Amén

Rukia dijo...

Por fin!! Yo también odio el humo del tabaco (salvo quizás el de la pipa), ya iba siendo hora de que estuviésemos a la altura de Irlanda, Reino Unido, Italia...

Anónimo dijo...

Si esta mañana te emocionaba mi disertación sobre el frío, en Cosica, y la calefacción, este post me emociona a mí; sobre todo cuando hablas de los compañeros de empresa, fumadores-as que soportan las inclemencias del tiempo, durante todo el año, para darse el gustazo, pero en las comidas colectivas nos "ajogan" con el tiesto ese.

Sara dijo...

Me veo obligada a escribir para apoyar tu nazismo anti-tabaco.

Y tengo que añadir que como tía con el pelo bien largo, no hay nada peor que levantarse al día siguiente de salir de fiesta y que la melena eche un pestazo insoportable a tabacazo.

SARAMONTIEL dijo...

FUMAR ES UN PLACER SENSUAL.......

Anónimo dijo...

Yo no he fumado en mi vida y claro que veo lógico el que nadie pueda petar los pulmones ajenos de humo, sobre todo en lugares públicos, pero, lo siento, estoy en contra de esas campañas gubernopaternalistas que pretenden que por cojones seamos un páis "sano". Lo siento, echo de menos las pelis en las que el protagonista se fumaba un cigarro pensativo mirando a la ventana mientras recuerda a la guarra que le ha dejado, lo siento, pero echo de menos los programas de la tele en los que se hablaba de cine, literatura o politíca bajo una humareda de nicotina, lo siento, pero una buena juerga con colegas no me parece igual sin esa nube fantasmagórica que envuelve nuestra discusión y el sonido de fondo de los Who, lo siento, pero mi bareto preferido, "El Latino", no es el mismo un viernes por la tarde si, escuchando al grupito local pertinente, no hay humo que me maree, cubata que me trabe la lengua, oscuridad que no me permita vislumbrar a esa tía, o ruido que haga que tenga que acercarme tanto a ella al hablarle que casi le roce la cara. Podemos limpiar de humos "El Latino", encender las luces, quitar la música (¿O acaso eso no es contaminación acústica y puede molestar a gente? Mi padre no lo soporta)y hablar todos con la intensidad correcta. O podemos quedarnos en casa.
Tienes toda la razón, pero lo siento, a mí no me molestan el humo ni los fumadores, es más, ya empiezo a echarlos de menos.Que descansen en paz, y que vayan al infierno, que seguro que allí aún pueden echar algún cigarrito.
Un simple mojaquero.

Saray dijo...

¡¡Yo estoy contando los minutos para que se apruebe esta ley!!.

La gente es adicta al tabaco en España :S y además super maleducados, echándote todo el humo encima en la parada del autobús.

Volver de Escocia donde la ley se aprobó y era una delicia entrar en un restaurante porque se podía oler la comida a venir aquí y entrar en una cafetería que parece que la nube de humo te va a envolver...

No entiendo como no se ha aprobado la ley ya. Incluso a muchos fumadores se les hará un favor para que se quiten de este vicio.

El_Tesorero dijo...

Lo siento por el fantoche de anónimo pero, ¿no se da cuenta que todo el rollo ése de fumar un cigarro pensativo, la humareda de nicotina en el programa de cine o la nube fantasmagórica sólo es atractivo para los fumadores porque son unos enganchados de co***es?

El humo del tabaco es una nube química, tóxica y venenosa, como el de una fábrica o el de un tubo de escape.

Siento haber faltado al respeto al anónimo, pero muchos años son los que se me ha faltado el respeto a mí.

Enhorabuena por el post, Porerror, y los fumadores a la puta calle.

Anónimo dijo...

Yo disfruto de un cigarrito diario y nocturno, y a poder ser, acompañada, Ahora! siempre en lugares abiertos! No me gusta molestar a los demás con el humo de mi cigarrillo.

Recuerdo el viaje a Noruega del 2005 fue la primera vez que vi en práctica la ley anti-tabaco: me pedí en un bareto una copa, y cuando me disponía a acompañarlo con el deseado cigarrillo, me dijeron que no podía fumar dentro. Intenté salirme, pero me dijeron que no podía sacar la bebida fuera... al final me lo bebí solo y me fumé el cigarro de camino a casa :-( pero me pareció bien.

CLP

Riggy dijo...

Vente a París, Porerror! Toda la noche de bailoteo en una discoteca y a la mañana siguiente la ropa sigue oliendo a Perlán!

María dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo! Odio cuando fuman durante la comida.

Mi hermano fuma con la habitación cerrada y la puerta cerrada y deja el cenicero con todas las colillas en la habitación a modo de ambientador. Da asco estar en esa habitación. Y no veas ya cuando tienes que dormir en un cuarto donde han estado fumando sin piedad y con las ventanas y puertas cerradas. Fff! Puagh!

Anónimo dijo...

Que así sea! Que se apruebe la ley y sobre todo, que se CUMPLA (a veces esto es más complicado), de modo que todos podamos volver a casa después de salir a la calle oliendo a Perlan!

Silvia

COMEME_LA_XURRA_NO-FUMADORES dijo...

si t pones a toser con cambios de temperatura, olores fuertes y humos, ve al medico y no nos heches la culpa a los fumadores echasela al gobierno pero no solo al P.S.O.E sino tambien al P.P que solo sabe criticar y no ayudar estan todo el dia quejandose por todo y no dan ninguna solucion, por mi los expulsaria de españa por gilipollas de la negacion sistematica

 
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