Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

domingo, 23 de octubre de 2011

¡Que viene el coco!


Ayer al mediodía, queridos amigos, pude cumplir por fin tras años de zozobra uno de mis sueños cinematográficos. Nada menos que ver (en el canal Somos, lo más grande) la mítica película de Mariano Ozores de título ¡Que vienen los socialistas! (1982) Sí, soy fan de los hermanos Ozores, de todos, y de su cine, español y landista. Cómo olvidar joyones del calibre de ¡Cómo está el servicio! (1968), Cuatro noches de boda (1969), Los bingueros (1979) o Es peligroso casarse a los 60 (1980). Esta de ¡Que vienen… cuenta en su elenco con José Sacristán, Luis Escobar, Antonio Garisa y Alfonso del Real (vale, y Raúl Sender!), auténticas glorias del cine patrio. Pero os ahorro el suspense: mal que me pese admitirlo, la película es una puta mierda.

Entre primeros planos de escotes, chistes sobre follar y dobles sentidos con la palabra “cuernos”, sé adivinar –empero- una suerte de poesía interna, un ritmo político de fondo que en 1982 era extrañamente similar al de los telediarios de este final del 2011. Trataré de explicarlo.


Interior, noche. Corría febrero de 1995 cuando –joven estudiante- acudí a una conferencia de Javier Pérez Royo sobre "El estado de las autonomías”. Este Pérez Royo (son varios hermanos, como los Ozores) fue rector, es catedrático de Derecho Constitucional, redactor de estatutos autonómicos y comentarista de El País y la SER. Con esto quiero decir que él sabe y es sociata, no? Pues bien, de aquella conferencia básicamente recuerdo dos cosas que dijo: 1) Que en España el modelo autonómico fue una chapuza para buscar el consenso y que habría de explotar (se ha cumplido) y 2) Que para normalizar la Democracia era imprescindible que gobernara la derecha y se viera “que no pasaba nada” (también se cumplió).

Y qué iba a pasar? Pues lo que usted sabe, señora: que iban a quitar las pensiones, a privatizar hasta los pensamientos, a entregarle el Estado a la Iglesia, a meter en la cárcel a los rojos y a ponernos a todos a desfilar. Al final pasó lo contrario, que quitaron la mili, y por bien o mal que lo hicieran, como todo gobierno sacaron muchas cosas buenas adelante y metieron la pata en muchas otras. Ya cada uno que haga el balance a su gusto.


Estos días en la prensa detecto un tonito casandresco en los candidatos del PSOE, es la recklessness de quien conduce cuesta abajo una bicicleta sin manos (o un tráiler) y sabe que, pase lo que pase, otro será el que venga detrás a arrear con las consecuencias. Al PP le encantaba que España fuera mal porque así podía echarle la culpa al gobierno. Y ahora al PSOE se le hace la boca agua con todos los recortes y sablazos de bienestar que está implementando el PP (en las regiones), porque es como decir: “Votarlos, votarlos, que esto es lo que os espera en toda España.” Seguramente tengan razón. La duda que me queda es, ¿acaso Rubalcaba y cía no tomarían las mismas medidas caso de resultar vencedores?

Supongo que en lo único en que todos los políticos y analistas se ponen de acuerdo es que España es una puta ruina y que falta dinero (llámese crédito, déficit, deuda…) de manera dramática. El truco está en que no todos piensan en los mismos sitios a la hora de sacarlo. Recortes en Educación? Sanidad? No mola. Sobre todo con tanto coche oficial y dispendio institucional, y esos sueldazos, indemnizaciones y pensiones que se llevan los del sector bancario, tras haber sido dizque “reflotados”. Lo siento pero no lo explican bien, y da coraje.


Me da la sensación de que esta campaña electoral es como la fábula esa de Iriarte:

«[S]in aliento llego...; dos pícaros galgos me vienen siguiendo». «Sí», replica el otro, «por allí los veo, pero no son galgos». «¿Pues qué son?» «Podencos».

Aquí dos conejos se lían a discutir sobre la naturaleza exacta de una amenaza acuciante y al final –por inoperantes- caen en las fauces de los perros. Pues así veo yo a Rubalcaba y a González Pons, por ejemplo (aunque esos dos siempre me han cuadrado más de dóbermans, vous comprenez).

El PP juega la carta de mirar al pasado: “El PSOE lo ha hecho mal”“Esta es la España que nos deja ZP”“En su momento se negó la crisis”… parece que le va a dar réditos electorales, como dicen los periodistas. El PSOE, en cambio, juega a agitar fantasmas del futuro, valga la paradoja, pero modelados también en épocas pretéritas. Tienen dos canciones: 1) Nosotros tenemos las fórmulas para sacar a este país de la crisis (y por qué no la habéis empezado a aplicar ya, cabrones?) y 2) En el futuro, vendrá el PP malo y os quitará derechos, como ya está haciendo en la regiones.


La Santa Wikipedia nos da una perfecta sinopsis de la peli de Mariano Ozores a la que aludí al comienzo de la entrada. Leámosla:

“En España, en el año 1982, las encuestas dan por sentada la victoria del Partido Socialista en las elecciones que están a punto de convocarse. En un pequeño pueblo, cunde el pánico entre los representantes de los partidos políticos de centro y derecha, que temen perder sus prebendas y privilegios, por lo que comienza una frenética carrera para ganarse la alianza y simpatías del delegado socialista en la localidad.”


Cambiad “1982” por “2011” y “Partido Socialista” por el otro y ya tenéis montada la película más de moda de este otoño. En 1982, cuando el PSOE llegó al poder, fue la primera vez en décadas que la izquierda gobernaba y no pasó nada malo. Ni quemaron iglesias, ni expropiaron a los ricos, ni nacionalizaron las farmacias ni nada raro. Si acaso, modernizaron España y nos metieron en Europa y en la OTAN. Si ahora llega el PP, no creo que ocurra nada tan drástico ni tan terrible, como no ocurrió en el ’96, ni en 2004 cuando entró Zapatero. Habrá gente asqueada (como siempre) y otros que vivirán más felices (como cuando se quitó la mili, se permitió las bodas gays o se prohibió fumar en los bares). Es el turnismo, amigos: está todo inventado. Lo que hace falta es que no nos gobiernen unos sinvergüenzas.

7 comentarios:

Pachi dijo...

Convengo contigo en que la alternancia es sanísima.

Felipe Glez. modernizó España y lo hizo bien en términos generales.

Aznar nos libró de la mili a lo de nuestra generación. Hemos sido los únicos (strike)preparados(/strike) torturados sicológimente durante nuestra infancia ("vete acostumbrado o, si no, cuando vayas a la mili, las vas a pasar canutas", "cómete las acelgas con salsa de espinacas; lo hago por tu bien: así en la mili no pasarás hambre", etc.) para hacer el servicio militar sin sentido alguno.

Por cierto, ¡qué suerte que el candidato Alfredo haya sido Ministro del Interior ahora que, casualmente, a un mes exacto de las elecciones, ETA declara el cese de la lucha armada! ¿No creéis

Anónimo dijo...

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

CHMA

Pachi dijo...

Parece que la prensa lee tu blog, Porerror.

He aquí la noticia del día con titular a 27 columnas en la portada de El Correo de Andalucía.

Pachi dijo...

En la Ser, que es del mismo grupo que El Correo de Andalucía, han hablado, esta mañana, en Hoy por Hoy Sevilla de dicha portada. Y la conclusión a la que han llegado al final del intento de debate, porque debate debate no parecía mucho (aquello se asemejaba bastante al Orfeón Donostiarra), es que Montoro ha dicho que en cuanto llegue el PP se va a privatizar la sanidad y la educación.

Esta gente de tertulia no dio clase de lógica proposicional en Filosofía de 3º de BUP con el Calles.

PD.

Última perlita de Rubalcaba (leída en Europa Press): El candidato del PSOE al Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado este jueves que si las elecciones generales del 20 de noviembre fueran un restaurante el votante tendría enfrente "dos menús, uno con educación y salud a la andaluza o a la vasca, también a la asturiana de momento, y otro de recortes a la madrileña o a la valenciana" y ha añadido que "los recortes en sanidad y educación no garantizan salir de la crisis".

¡Qué ingenio, por Dios!

Anónimo dijo...

Buen porerror, me ha gustado la, digamos, neutralidad de tu post. Quiero decir que estoy de acuerdo prácticamente en todo lo que dices.

Lamento mucho que, de nuevo, no parece que vaya a surgir un partido bisagra entre los dos mayoritarios (ojalá me equivoque). Bajo mi punto de vista y más allá del "quinceemismo", creo que casarse o decantarse por demócratas o por republicanos va a ser un error.

Por otro lado, decirte un dato que recuerdo casi casi textualmente: "Croc, croc... Mariano, eso que es... Ay, la rana, que se ha quedado encerrada en el cuarto de baño", o también: "Jabalí, jabalor, con el negro me entiendo mejor". Creo que podría seguir recitando frases de esa memorable Es peligroso casarse a los 60; grande el Sr. Martínez Soria! (PD: Julia Martínez...)

Don CalcetínRelleno

Kike dijo...

yo lo que no entiendo es porque no organizan el tema de la alternancia sin elecciones, 8 años el PP y otros 8 el PSOE, y ya esta...

Anónimo dijo...

Lo que pasará el 20N es que pasaremos de un persidente pésimo a otro igual...de pésimo

 
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