Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

Mostrando entradas con la etiqueta Boris Karloff. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Boris Karloff. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de marzo de 2009

Tres postales de marzo


Postal 1. Querido Félix:

¡La que han liado los obispos con el lince! Y todo por querer mezclar la Religión con los asuntos de la Ciencia. Ya lo dijo el Dr. Frankenstein, “Engañar a la muerte es crear vida y no hay que meter a Dios en esto”. Mira que pretender que los bebés humanos son más importantes que los linces, el mejor invento desde el pan de molde... ¡Si Bubastis levantara la cabeza! El conservador de Doñana lo ha clavado: “niños hay muchos mientras que linces hay poquísimos”, ergo las criaturas de lince son más valiosas. Niños hay una enormidad, sobre todo en China.

Eso es de cajón, amigo Félix, tú lo sabes mejor que yo, que eras un crack de la fauna ibérica. Y lo bonito que es un lince, lo apañado que queda en cualquier parte. Un buen lince, en un momento dado, te soluciona un salón-comedor, lástima que no los dejen disecar. Más razón que una santa, señora, y hay que ver lo que han aportado a nuestras vidas: una peli de dibujitos animados, una canción de Kiko Veneno, el dicho “tener vista de lince”… hasta Els Joglars se aprovecharon de él en su obra La cena (2008). Y para colmo es ibérico, como el jamón.


Postal 2. Querido Victor:

Una compi de trabajo me pide opinión para un trabajo que su hija tiene que hacer en la carrera sobre Frankenstein, no, no la novela de Mary (1818) sino la peli de Kenneth (1994). Interesante personaje el de tu monstruo, muchos lo han encarnado en la pantalla, desde Boris Karloff a Gene Wilder, pasando por (otra vez) Kiko Veneno. Da que pensar también, con el tema del hombre jugando a ser Dios, el triunfo sobre la muerte, bioética por acá y por allá…

Montar tu criatura, Victor, no era crear vida porque tu engendro era un muerto, estaba hecho a base de pellizquicos de carne muerta. Un colega filósofo me explica el subtítulo de Frankenstein, o: El moderno Prometeo. Por lo visto te fuiste de orgulloso, Victor, pecaste de osado al pretender emular a tu Dios y conquistar la inmortalidad, o al menos eso pensaron los británicos del siglo XIX. Hoy en día, Dr. Frankenstein, seguramente que el Servicio Andaluz de Salud te hubiese puesto un laboratorio a base de nuestros euros.


Postal 3. Querido Dios:

Tal día como hoy de hace 31 años cayó en Viernes Santo y por eso se me ha ocurrido escribirte, Dios, acerca de este tema. Los católicos y sus ridículas tradiciones: conmemorar la tortura y muerte de un señor con barba… tsk, tsk! Menos mal que leyendo a Philip Roth se entera uno de que Jesús no existió (y además iba mal peinado). Ahora las cofradías andaluzas pretenden esta Semana Santa protestar por la proyectada nueva ley del aborto. Estos católicos… ¡qué bien les vendría alguien que les predicara el amor, la tolerancia y el perdón!

¡Dichosos obispos! ¿Cuándo pararán? No teniendo suficiente con su injerencia en educación, moral sexual y bioética, ¡ahora pretenden apropiarse de la Semana Santa! Habrase visto. Lo ha dicho un político andaluz (no merece la pena ni decir su nombre o las siglas de su partido), “la Semana Santa debe ser un tiempo de convergencia, no de divergencia”. ¡Claro que sí! De convergencia y unión. La Semana Santa es de todos: católicos, ateos, musulmanes, judíos, evangelistas, vegetarianos, zurdos… ¿Qué será lo próximo, pretender que la Navidad es una fiesta cristiana?

Adiós, Dios.
 
click here to download hit counter code
free hit counter