
Los fines de semana en Miciudad, cuando no estoy dejando que una abeja me pique en la cara o comiendo hamburguesas en locales Tex-Mex tengo otra afición muy bonita: ir a conciertos. La semana pasada fui a uno, que ya os conté, la que viene tengo entradas para otro. Esta semana he hecho doblete, el viernes y el sábado, con la particularidad de que ambos conciertos se celebraban en la misma sala, aun siendo de índole completamente opuesta.
El primer concierto era un asunto curioso: la final de un certamen municipal de música, actuaban dos grupos concursantes, El Gueto con Botas y Miguel Sánchez y Radio Girondo y un tercer grupo fuera de concurso llamado Helio, dizque leyenda local. La verdad es que yo fui a ver a Radio Girondo, porque me une una gran amistad a su líder y cantante Miguel Sánchez, pese a que el mamón nunca lee Estatuas Verdes. Aparte vi al primer grupo, de corte celta-fusión-buenrrollista. Dicho sea sin ánimo de mala leche, no me gustaron porque me aburrieron pero respeto su propuesta, que estaba muy currada (solo que no es mi estilo).

A los Helio no me quedé, en parte porque estaba muy cansado y en parte porque en el cartel anunciador se publicitaban como power pop, y me daba bastante miedo -sinceramente- lo que podía salir de allí (Miciudad y el pop, un maridaje problemático). Miguel Sánchez y Radio Girondo hacen una especie de pop rock de corte a veces indie a veces cantautor, pero el otro día sorprendieron a todo el mundo con una fuerza rockera inusitada. Incluso los fans de El Gueto con Botas (rastas, chándal de Jamaica, aroma a trócolo) movieron las cabezas extasiados al son de los poderosos riffs que Radio Girondo despachaban desde el escenario. Fue su mejor actuación hasta la fecha.
El segundo concierto que fui a ver es el de Iván Ferreiro, favorito personal (tampoco era la primera vez que lo veía en directo) y artista que, como ya se ha dicho aquí en ocasiones, cabalga entre lo comercial y lo indie. Si Los Planetas representan los más comercial de lo independiente, podría decirse que Iván Ferreiro es lo más tirando a indie dentro de lo comercial. O eso pensaba yo, vistas su música y su parafernalia de chapas, camisetas y demás. Los amigos que vinieron conmigo a este concierto eran o bien muy poperos o bien muy rockeros, y yo hubiera pensado que la propuesta de Iván Ferreiro iba a ser problemática pero en realidad creo que satisfizo a ambas sensibilidades.
A veces Smashing Pumpkins, a veces Radiohead, casi nunca Los Piratas, he aquí las claves de un hombre que se permite descalificar a Miguel Bosé por lo pesetero para acto seguido editar él mismo un disco (Mentiroso mentiroso en directo, 2008) idéntico a otro (Mentiroso mentiroso, 2008) solo que en vivo, jugada que el propio Papito hubiese firmado sin ambages.

El primer concierto era un asunto curioso: la final de un certamen municipal de música, actuaban dos grupos concursantes, El Gueto con Botas y Miguel Sánchez y Radio Girondo y un tercer grupo fuera de concurso llamado Helio, dizque leyenda local. La verdad es que yo fui a ver a Radio Girondo, porque me une una gran amistad a su líder y cantante Miguel Sánchez, pese a que el mamón nunca lee Estatuas Verdes. Aparte vi al primer grupo, de corte celta-fusión-buenrrollista. Dicho sea sin ánimo de mala leche, no me gustaron porque me aburrieron pero respeto su propuesta, que estaba muy currada (solo que no es mi estilo).

A los Helio no me quedé, en parte porque estaba muy cansado y en parte porque en el cartel anunciador se publicitaban como power pop, y me daba bastante miedo -sinceramente- lo que podía salir de allí (Miciudad y el pop, un maridaje problemático). Miguel Sánchez y Radio Girondo hacen una especie de pop rock de corte a veces indie a veces cantautor, pero el otro día sorprendieron a todo el mundo con una fuerza rockera inusitada. Incluso los fans de El Gueto con Botas (rastas, chándal de Jamaica, aroma a trócolo) movieron las cabezas extasiados al son de los poderosos riffs que Radio Girondo despachaban desde el escenario. Fue su mejor actuación hasta la fecha.
El segundo concierto que fui a ver es el de Iván Ferreiro, favorito personal (tampoco era la primera vez que lo veía en directo) y artista que, como ya se ha dicho aquí en ocasiones, cabalga entre lo comercial y lo indie. Si Los Planetas representan los más comercial de lo independiente, podría decirse que Iván Ferreiro es lo más tirando a indie dentro de lo comercial. O eso pensaba yo, vistas su música y su parafernalia de chapas, camisetas y demás. Los amigos que vinieron conmigo a este concierto eran o bien muy poperos o bien muy rockeros, y yo hubiera pensado que la propuesta de Iván Ferreiro iba a ser problemática pero en realidad creo que satisfizo a ambas sensibilidades.
A veces Smashing Pumpkins, a veces Radiohead, casi nunca Los Piratas, he aquí las claves de un hombre que se permite descalificar a Miguel Bosé por lo pesetero para acto seguido editar él mismo un disco (Mentiroso mentiroso en directo, 2008) idéntico a otro (Mentiroso mentiroso, 2008) solo que en vivo, jugada que el propio Papito hubiese firmado sin ambages.

Tras el concierto, que moló bastante, pudo verse a Iván firmando discos y entradas, charlando con la peña y haciéndose fotos con ellos, algo que la verdad no esperaba de él. Y no lo esperaba no porque sea antipático sino porque la sala estaba de bote en bote (se agotaron las entradas, de hecho, cuatro de mi pandilla hubieron de recurrir a la reventa), porque parece que este Ferreiro es una mini estrella.
El público no era indie, algún alternativo había, pero sobre todo gente normal, y sobre todo niñas, muchísimas niñas. No niñatas, me refiero a tías. Un amigo mío tildó la música de Ferreiro de “pop femenino” y es curioso que a mí nunca me lo hubiera parecido pero escuchando al público corear algunas de sus canciones y fijándome en las letras, un pelín de Alejandrosanzismo sí que hubo. Mejor para él, que venderá más discos.
La sala, ya lo he dicho, a reventar, un gran contraste con el concierto de la noche antes. No es que para ver a Miguel Sánchez y Radio Girondo no hubiera nadie, pero claro, el público fue escaso, y más comparado con el de Ferreiro. Y sin embargo no sabría decir con cuál de los dos conciertos disfruté más. En ambos casos me encontraba entre amigos, escuchando la música que me gusta… Porerror, ¡qué post de más buen rollo! ¿Qué queréis, que insulte a gente todos los días?
El público no era indie, algún alternativo había, pero sobre todo gente normal, y sobre todo niñas, muchísimas niñas. No niñatas, me refiero a tías. Un amigo mío tildó la música de Ferreiro de “pop femenino” y es curioso que a mí nunca me lo hubiera parecido pero escuchando al público corear algunas de sus canciones y fijándome en las letras, un pelín de Alejandrosanzismo sí que hubo. Mejor para él, que venderá más discos.
La sala, ya lo he dicho, a reventar, un gran contraste con el concierto de la noche antes. No es que para ver a Miguel Sánchez y Radio Girondo no hubiera nadie, pero claro, el público fue escaso, y más comparado con el de Ferreiro. Y sin embargo no sabría decir con cuál de los dos conciertos disfruté más. En ambos casos me encontraba entre amigos, escuchando la música que me gusta… Porerror, ¡qué post de más buen rollo! ¿Qué queréis, que insulte a gente todos los días?



