
¿Conocéis a Jon Favreau? Pues tenéis trabajo, amigos, porque resulta que hay dos.
Esta mañana leo El País de ayer (a Cosica llega la prensa con un día de retraso, vous comprenez!) y me encuentro con un mini reportaje acerca de los discursos de Obama, que sin ser todavía históricos, ya le están granjeando mucha atención como orador. Para empezar, sus discursos han tenido una parte instrumental en la victoria electoral, durante toda la campaña, y en la noche de su victoria, Obama dejó a (casi) todo el mundo contento con lo que dijo.
Pienso que los americanos y el Mundo en general deben de estar contentos con un Presidente USA que cada vez que hable no suba el pan, para variar (tengo en mente ahora al Demonio, también llamado Bush hijo). Pero claro, cualquiera sabe que los políticos y las personalidades no escriben sus propios discursos y alocuciones, ni siquiera Fidel Castro (un inciso, ¿quién se los redactará a ese hombre? ¿Está dejando escapar Cuba un Premio Nobel de Literatura ahí?). El discurso de Navidad del Rey tampoco lo escribe el Rey, ni los del Príncipe, Zapatero, ministros, etc. Y Obama no iba a ser una excepción.
¿Quién se esconde, pues, tras Obama, el orador ilusionista y bien parecido? Leo en El País de ayer que a Obama le escribe los discursos Jon Favreau. ¿Cómo? ¿Jon Favreau? ¿El cineasta? ¿El actor de Friends –era el novio millonario de Monica- o Como en casa en ningún sitio (2008)? ¿El director de Iron Man (2008)? Por poco me da un patatus (así, sin tilde). Larga es la conexión entre cine y política en USA: presidente Reagan, gobernador Sorsenague, alcalde Clint Eastwood…. Ayer sin ir más lejos podíamos ver a Meryl Streep descotada o a Tom Hanks en el concierto-homenaje a Obama delante del Lincoln Memorial.

Pero la vida no podía ser tan bonita –ni tan bizarra-. Enseguida descubro que el Jon Favreau que le escribe a Obama los discursitos no es el mismo de las películas, es otro, pero no deja de ser una figura fascinante, de nuestro tiempo. Se trata de un chavalín de 27 años (repito: EL PAVO QUE LE ESCRIBE Y ESCRIBIRÁ LOS DISCURSOS AL PRESIDENTE USA ES UN CHAVAL DE 27 AÑOS). Un licenciado por una universidad jesuita, niño bonito que fue fichado por el equipo Obama en plan Cyrano de Bergerac. Aprendemos más cosas sobre él, escribe en los Starbucks, con un portátil (en la foto se le ve como el típico yanqui modelo “con camisa”) y es hiperfan de los videojuegos y el Facebook.
De hecho, el pavo tuvo problemas cuando Obama era enemigo de Hillary Clinton (ahora son coleguitas máximos: ella es la encargada de decirle dónde hay que tirar los misiles) porque unos amigos suyos colgaron en Facebook unas fotos suyas sin su consentimiento, y en una se veía a Jon Favreau cogiéndole la tetica a una figura de cartón de la Hillary. Tsk, tsk, tsk. Viene a reforzar la teoría de que hay que tener cuidadín con lo que nuestros amigos cuelgan en Facebook, ¿eh? He hablado de esto con varias personas en el último mes.

Leo en la noticia sobre Jon Favreau que estaba muy nervioso acerca del discurso de investidura de Obama, con todos los ojos del Mundo puestos sobre él. Recordemos, dice El País, “que en USA el discurso político tiene el rango de género literario”, y la verdad es que ahí están los discursos de F.D. Roosevelt, Kennedy o Martin Luther King, Jr. para atestiguarlo. También leo que (claro está) la noche electoral tenía escritos dos discursos, el que leyó Obama y otro de aceptación de la derrota. En el momento de escribir este post, el discurso de investidura de Obama ya ha sido pronunciado, pero yo no lo he podido ver ni escuchar. Mejor así, así escribo esto sin estar contaminado, yo me limito a augurarle lo mejor.

¿Cómo será eso de leer algo que ha escrito para ti otra persona? Debe sentirse uno con complejo de Monchito o Macario, ventriloquizado. En cualquier caso, prometo ponerme al día con este discurso de investidura en cuanto pueda, y prometo seguir atento a la carrera de este Jon Favreau. Y también a la del otro. ¿Qué oigo? ¿Iron Man 2 para el 2010? ¡Oroooooooooo!
Esta mañana leo El País de ayer (a Cosica llega la prensa con un día de retraso, vous comprenez!) y me encuentro con un mini reportaje acerca de los discursos de Obama, que sin ser todavía históricos, ya le están granjeando mucha atención como orador. Para empezar, sus discursos han tenido una parte instrumental en la victoria electoral, durante toda la campaña, y en la noche de su victoria, Obama dejó a (casi) todo el mundo contento con lo que dijo.
Pienso que los americanos y el Mundo en general deben de estar contentos con un Presidente USA que cada vez que hable no suba el pan, para variar (tengo en mente ahora al Demonio, también llamado Bush hijo). Pero claro, cualquiera sabe que los políticos y las personalidades no escriben sus propios discursos y alocuciones, ni siquiera Fidel Castro (un inciso, ¿quién se los redactará a ese hombre? ¿Está dejando escapar Cuba un Premio Nobel de Literatura ahí?). El discurso de Navidad del Rey tampoco lo escribe el Rey, ni los del Príncipe, Zapatero, ministros, etc. Y Obama no iba a ser una excepción.
¿Quién se esconde, pues, tras Obama, el orador ilusionista y bien parecido? Leo en El País de ayer que a Obama le escribe los discursos Jon Favreau. ¿Cómo? ¿Jon Favreau? ¿El cineasta? ¿El actor de Friends –era el novio millonario de Monica- o Como en casa en ningún sitio (2008)? ¿El director de Iron Man (2008)? Por poco me da un patatus (así, sin tilde). Larga es la conexión entre cine y política en USA: presidente Reagan, gobernador Sorsenague, alcalde Clint Eastwood…. Ayer sin ir más lejos podíamos ver a Meryl Streep descotada o a Tom Hanks en el concierto-homenaje a Obama delante del Lincoln Memorial.

Pero la vida no podía ser tan bonita –ni tan bizarra-. Enseguida descubro que el Jon Favreau que le escribe a Obama los discursitos no es el mismo de las películas, es otro, pero no deja de ser una figura fascinante, de nuestro tiempo. Se trata de un chavalín de 27 años (repito: EL PAVO QUE LE ESCRIBE Y ESCRIBIRÁ LOS DISCURSOS AL PRESIDENTE USA ES UN CHAVAL DE 27 AÑOS). Un licenciado por una universidad jesuita, niño bonito que fue fichado por el equipo Obama en plan Cyrano de Bergerac. Aprendemos más cosas sobre él, escribe en los Starbucks, con un portátil (en la foto se le ve como el típico yanqui modelo “con camisa”) y es hiperfan de los videojuegos y el Facebook.
De hecho, el pavo tuvo problemas cuando Obama era enemigo de Hillary Clinton (ahora son coleguitas máximos: ella es la encargada de decirle dónde hay que tirar los misiles) porque unos amigos suyos colgaron en Facebook unas fotos suyas sin su consentimiento, y en una se veía a Jon Favreau cogiéndole la tetica a una figura de cartón de la Hillary. Tsk, tsk, tsk. Viene a reforzar la teoría de que hay que tener cuidadín con lo que nuestros amigos cuelgan en Facebook, ¿eh? He hablado de esto con varias personas en el último mes.

Leo en la noticia sobre Jon Favreau que estaba muy nervioso acerca del discurso de investidura de Obama, con todos los ojos del Mundo puestos sobre él. Recordemos, dice El País, “que en USA el discurso político tiene el rango de género literario”, y la verdad es que ahí están los discursos de F.D. Roosevelt, Kennedy o Martin Luther King, Jr. para atestiguarlo. También leo que (claro está) la noche electoral tenía escritos dos discursos, el que leyó Obama y otro de aceptación de la derrota. En el momento de escribir este post, el discurso de investidura de Obama ya ha sido pronunciado, pero yo no lo he podido ver ni escuchar. Mejor así, así escribo esto sin estar contaminado, yo me limito a augurarle lo mejor.

¿Cómo será eso de leer algo que ha escrito para ti otra persona? Debe sentirse uno con complejo de Monchito o Macario, ventriloquizado. En cualquier caso, prometo ponerme al día con este discurso de investidura en cuanto pueda, y prometo seguir atento a la carrera de este Jon Favreau. Y también a la del otro. ¿Qué oigo? ¿Iron Man 2 para el 2010? ¡Oroooooooooo!

