Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Boyer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Boyer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de octubre de 2008

Política esaboría


“Política, no seas esaboría”
-Carlos Cano



La referencia aquí al mítico (y aburrido) tema de Carlos Cano (R.I.P.) es porque la política española está por los suelos, amigos. Si ayer hablé de la yanqui, hoy hablo de la nuestra. Esto tiene menos talla intelectual que Torrebruno jugando a la Playstation. (Torrebruno R.I.P. también, of course!). ¿Dónde quedaron los políticos de antaño, serios, preparados, gente de sólida formación? ¿Qué se fizo Castelar, el orador? ¿Aquellos discursos de Azaña? ¿Ese Madariaga, erudito, novelista y “tonto en varios idiomas”, como bien apuntara Ortega y Gasset?

Si mis políticos no van a ser gente culta y bien formada, lo mínimo que les pido entonces es que sean graciosos. Pero es que ya ni eso, oiga. Como bien me ha dicho hoy un amigo: “Cómo estará la cosa de mala que en vez de hacer gracia los políticos ahora son los jueces”. Cuánta razón… Los políticos de hoy no son graciosos, señores: ¡NO! Estatuas Verdes acusa. ¿Zapatero? Da penita. ¿Rajoy? Da más penita aún. Pepiño Blanco da pupita directamente, y de Esperanza Aguirre se burlan muchos, pero no porque ella sea graciosa, precisamente. Las ministras del cupo (Vogue, Bibiana, Magdalena, Chacón) no tienen ni pizca de gracejo (las que daban juego, la de Cultura y la de Vivienda, las quitaron).

La nueva Directiva o Ejecutiva del PP parece sacada de una película de miedo y Aznar, por mucho que se empeñen todos los guionistas de Cuatro y La Sexta juntos, no es un señor gracioso: es soso. ¿Dónde buscaremos el humor, entonces? El nacionalismo, que por definición causa risa, era nuestro bastión clásico. Pero Ibarretxe da mucho miedo y los que hay ahora en CiU y el Bloque Galego tienen un perfil tan bajo que no llegan ni a actores de reparto. ¿Dónde quedó ese nacionalismo clásico y chocarrero? ¿Ese ajedrecista Sagaseta que se pasaba las sesiones parlamentarias en pie íntegras para protestar por la opresión de Canarias? ¿Ese Carod haciendo el mongo, ese Pujol bizqueando?


Mal que me pese reconocerlo, la época dorada del humor político en España fueron los 80, más aún, la era del Felipismo. El propio término (¿quién lo inventó, Mingote?) es un hallazgo lingüístico. Recuerdo haber hecho un mural sobre política en 3º o 4º de EGB y haber tenido que recortar las fotitos de todos los ministros para pegarlas en mi trabajo. Aquel Barrionuevo, joder, inefable Miguel Boyer, Solana, ¿por qué nos dejaste?, y no digamos Narcís Serra, con su piano y sus errores gramaticales, ¿y Fernando Morán? Él solo dio lugar a un género de chistes cortos. El Guerra como vicepresidente, eso sí que era canela, el mayor poeta de la Democracia (¿o era que leía a poetas?).

La Oposición en aquellos tiempos tampoco anduvo mal, ¿eh? Manuel Fraga de por sí es un espectáculo con solo abrir la boca: hoy día se le entiende menos que a Darth Vader comiendo polvorones, ¡pero es que ya era sí hace veinte años! Santiago Carrillo, con su peluca y su comunismo (entrañable), hasta de Adolfo Suárez me acuerdo (“el traidor”, como le llamaban los fachas). El fin de Fraga y el paso de AP a PP no fue fácil: ahí quedaron en el camino Jorge Vestringe o Hernández-Mancha, líderes del partido que solo sirvieron para que Pedrito Ruiz los imitara.

Hubo por aquella época solo una persona que brilló con luz propia y aquí no hay ironía: me refiero a Julio Anguita, un hombre que levantaba mucha admiración y respeto por su talante y su integridad. Sé de mucha gente que lo votaba a pesar de ser comunista, y también sé de otros no lo votaban exclusivamente por serlo. Anguita, hoy retirado, no ha tenido un digno sucesor en la siempre divertida extrema izquierda: ¿Llamazares? No me hagan reír. A Anguita muchos lo temían como adversario, hasta el punto de llegar a decir tonterías sobre él.


Y aquí quiero traer a la memoria un antológico artículo de Juan Manuel De Prada, de hace una pila de años. Por aquella época, Felipe González arremetía contra sus dos mayores contrincantes, diciendo “Aznar y Anguita es la misma mierda”. “Felipe: ese poeta” se titulaba el artículo, y es que he dejado para el final a la mayor figura de todas las de la política-humor. El que dio nombre a toda una era. Entró como un currante andaluz, guapete, con habla grasiosa, con chaqueta de pana, y salió como una especie de gurú internacional y bajo la sombra del terrorismo de Estado. Pero sin él y sus coetáneos ya nada ha vuelto a ser igual, por eso quiero acabar con el desgarrado grito que vi en una pintada cerca de mi casa hace ocho años: “FELIPE, VUELVE”.

domingo, 26 de octubre de 2008

Personaje: Ruiz Mateos


“Boyer, peleemos como machos, y como hombres”
-José María Ruiz Mateos


¡Qué Grande os traigo, hoy, amigos! Qué personaje. Un GRANDE con mayúsculas. Ayer hablaba con un amigo licenciado en Derecho, y comentábamos lo justo e injusto de algunas leyes. La de ilegalización de Batasuna, la Ley de la Memoria del Cráneo de Lorca/Hamlet y aquella vez que expropiaron a Rumasa (Decreto-Ley 2/1983). Vaya por delante que no tengo ni idea de derecho ni de economía, de modo que si digo algún disparate vosotros me perdonaréis.

Casualmente, hoy veo en una cadena pública controlada por el mismo partido político cuyo gobierno expropió a Rumasa hace 25 años un reportaje sobre la figura de Ruiz Mateos, si no laudatorio, al menos conciliador. Ruiz Mateos el venerable ancianito, Ruiz Mateos el empresario, Ruiz Mateos el incansable creador de puestos de trabajo y riqueza para todos. Ahora resulta que era un tío de puta madre. Bueno, pues no seré yo quien lo niegue. (¡Qué demagogo eres, Porerror! Claro, claro, sí queréis opiniones no sesgadas corred a leer El País y El Mundo).


Dejando a un lado el debate sobre la idoneidad o no de aquel expolio (Rumasa en 1983: 700 u 800 empresas, 65.000 trabajadores, numerosas irregularidades fiscales y financieras), está claro que Ruiz Mateos es un personaje gigante. Más o menos marrullero, el nota es un empresario de enorme talento. Después de que lo expropiaran rehizo en parte su imperio, y en la actualidad anda por ahí Nueva Rumasa, su holding del que no se saben muchos datos, a lo mejor es para que no le metan mano las autoridades.

¿De dónde viene la grandeza de Ruiz Mateos? Recordemos que cuando lo de Rumasa, el hombre se escapó a Londres, y a partir de ahí comenzaron dos décadas de circo mediático. José María Ruiz Mateos ha pasado por doce prisiones, y se ha enzarzado en una serie de juicios (a veces como demandante, a veces como demandado), hechos que han garantizado su constante presencia en los medios. Pero como, según él, “España tiene muy mala memoria”, Ruiz Mateos optó por dar el espectáculo para llamar la atención. Como se consideraba un mártir, el nota aparecía en público cargando con una cruz de penitente.


Mitológicos son ya sus disfraces de presidiario o húsar napoleónico, pero si hay uno que ha alcanzado el grado de icono en la sociedad española es el traje de Superman. Considerando a Miguel Boyer artífice y mente maestra tras el “complot” que condujo a su expropiación (era entonces ministro de Economía y Hacienda), siempre le tuvo ganas, y no paró hasta que cierto día de 1989 le dio un puñetazo ante las cámaras, legándonos esa frase que tanto os gusta a vosotros y a mí y por la que siempre será recordado: “¡Que te pego, leche!”. Qué violencia láctea, qué poesía.

Su familia, numerosa (mujer, 6 hijos, 7 hijas y cincuenta nietos), nunca le ha abandonado en su particular cruzada de agitación y desagravio. Una hija suya le propinó un tartazo en la cara a Isabel Preysler, esposa de Miguel Boyer. ¿Cabe más dulce venganza? Él mismo llegó a rodar un antológico anuncio de bombones Trappa (una de sus empresas actuales) con una doble de la Preysler, en el que la invitaba diciendo: “Tómate un Trappa, Isabel, y que no se entere Miguel”. La mujer de Ruiz Mateos, Teresa Rivero, también es una señora inteligente y activa empresaria.


Teresa sustituyó a su marido en la presidencia del equipo de fútbol Rayo Vallecano (primera presidenta de la 1ª División española, diez años estuvo), Ruiz Mateos había estado a la cabeza del club desde que lo compró en 1990 hasta 1993. Los logros de este hombre se suceden en su biografía a velocidad de vértigo: lo mejor, sin duda, su partido político. En 1989 se fundaba la “Agrupación Ruiz Mateos”, que le valió a don José María un escaño en Estrasburgo como eurodiputado, lo nunca visto. Menos mal que en aquella época yo no era mayor de edad para votar, porque si no… no lo hubiera votado, pero me hubiera reído un rato.

Con el tiempo, la figura de Ruiz Mateos se va rehabilitando (a trompicones, por ejemplo el año pasado ingresó en prisión, el reo más viejo de España, con 76 años), lo han hecho hijo predilecto de su Rota natal, le ha dado la razón el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, hay sentencia firme en España diciendo que hay que devolverle el dinero de sus empresas… Estamos hablando de un hombre que lo perdió todo, que ha llamado a los jueces de este país caraduras, desvergonzados, alimañas, que se ha vestido de Superman… me parece que es puritita carne de Estatuas Verdes.
 
click here to download hit counter code
free hit counter