Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

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miércoles, 7 de mayo de 2008

Llanto por la la la suerte de María Félix de los Ángeles Santamaría Espinosa


Mi novia vuelve de Grecia y como sabe dónde me duele me trae de regalo una edición griega del Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías (1935) de FG Lorca. Yo no sé griego (chistes no, por favor), pero disfruto mucho con estas cosillas. Para leer el texto tengo que volver a mi versión española, claro está.

Y entonces me topo con una noticia acerca de un supuesto caso de untamiento o mordida en el triunfo eurovisivo de Massiel. Y me acuerdo de Uribarri, del Dúo Dinámico, de Serrat, de Cliff Richard, de Massiel, de Lorca y de Ignacio Sánchez Mejías (el torero-aviador-poeta-futbolista). Me viene a la mente aquel verso de Lorca a propósito de “La sangre derramada”, “¡Que no quiero verla!” Yo lo aplico a la noticia del “La la la”. ¡Que no quiero verla! No. Dile a Uribarri que venga que no quiero ver la pasta que por Massiel fue pagada.

Señores, seamos serios. Desde que el Tomate sacó a un nota que fue atropellado por Franco (era un dictador, colegas, qué esperabais que hiciera, ¿cosas buenas?) pienso que a la gente se le va la pinza con el dato inquisitivo. Váyanse ustedes a investigar a los príncipes herederos de la Corona Británica, que esos sí que son unos sinvergüenzas, con sus francachelas y sus paseos privados en helicópteros militares a costa del erario público. Pero a Massiel… no me la toquen. Lorca no basta para loarla, tengo que conjurar a Juan Ramón. No la toques ya más, que así es la moza.

Y es que hay cosas que es mejor no menearlas y correr un piadoso velo de prudencia sobre ellas. ¿Que el triunfo de Massiel en Eurovisión en 1968 fue un asunto sobrecogedor (o sea: que alguien cogió un sobre)? Qué más da, con lo bonito que quedó. Y lo mona que iba ella con esa especie de vestido o funda de lámpara en que la embutieron. A ver si os creíais que los Oscars de Garci, Trueba y Almodóvar salieron gratis. Si hubo una mordida no me lo contéis, que no quiero verla.

Lo próximo será desenmascarar la identidad secreta de Los Reyes Magos o del Ratoncito Pérez. Los sueños, déjenlos estar. Bastante teníamos ya con el turbio asunto que rodeó el veto a Serrat y su empecinamiento en cantar “La la la” en catalán. Por cierto, Milli Vanilli no cantaban de verdad, por si no lo sabíais. Papá Noël en realidad es… ¿sigo? Mi padre no es piloto y no es quien va en ese avión que se ve por el cielo. Operación Triunfo es un montaje, el concurso de Miss España está amañado, en Gran Hermano se salían a fumar y en Supervivientes la peña se inflaba de hamburguesas que les daban los cámaras.

Ah, por cierto, y… ¿sabéis esos rectángulos blancos gigantes donde se proyectan historias? Sí, hombre, que os sentáis en un butacón, se apagan las luces y sale en esa sábana gigante a lo mejor Optimus Prime o Charlton Heston hablando con Dios. Pues que sepáis que es mentira, esos personajes no existen (bueno, Dios sí) y todo es una conjura a base de gente que cobra por escribir un guión, aprendérselo de memoria y actuar. Más o menos como el Festival de Eurovisión, vaya.

lunes, 19 de noviembre de 2007

David Trueba: igual que tú y que yo


¿Y que este hombre no sea ministro o esté en un consejo de sabios o algo?

David Trueba parece un tío normal, visto de cerca es un tipo igual que tú y que yo, seguro que se crió viendo a Marco, Heidi y Naranjito y merendando Nocilla. Y sin embargo, este Trueba me parece un auténtico prodigio cartografiando los sentimientos de las personas, en especial los de los adolescentes y jóvenes adultos. Por lo menos, los masculinos. Me encantaría saber la opinión de las mujeres sobre su obra, pero como yo soy tío y él también, pues hablamos de lo que sabemos.

David Trueba lleva más de quince años desarrollando una sólida carrera como creador en sus facetas de guionista y director de cine, así como otra menos conocida como novelista. Ha trabajado también en prensa escrita, ha hecho de actor y ha compuesto canciones. Y mítico fue su paso por TVE, como guionista y co-director de El peor programa de la semana, espacio censurado donde muchos vimos al Gran Wyoming por primera vez.

Curioso es el rollo "guionista de cine y TV/ literato". En el mundo anglosajón los guionistas se llaman writers, escritores, porque lo mismo te redactan una novela que el guión de una película, como muy bien se veía en Barton Fink, o como pasó con Graham Greene, que al aceptar el encargo del guión para una película llamada El tercer hombre dijo que necesitaba escribir antes la novela entera. En este sentido, David Trueba es el más completo writer español.

Ha logrado la fama y el reconociemiento escribiendo, entre otras, las pelis Two Much, Perdita Durango, La niña de tus ojos y la adaptación de la novela Soldados de Salamina, que también dirigió. Pero pienso que es en la comedia romántica y el costumbrismo donde este hombre ha alcanzado las mayores cotas. Algunos lo consideran el sucesor de Rafael Azcona (otro que escribió una novela y luego un guión, titulados El pisito), sin duda es exagerado, pero nadie en España ha dominado como él la comedia de "educación sentimental". Ahí están los guiones de Amo tu cama rica, Los peores años de nuestras vidas, La buena vida o Bienvenido a casa para atestiguarlo (estas dos últimas dirigidas por él mismo).

Está claro que David Trueba acepta el legado de Azcona, no en vano este año ha escrito y dirigido un documental sobre él para la televisión. Es quizás en su primera novela (Abierto toda la noche, 1995) donde esto sea más patente, a través del humor absurdo -a veces negro- y las situaciones disparatadas. También hay mucho de romanticismo adolescente y de zangolotinismo (como en La buena vida y Los peores años de nuestras vidas).

Su segunda novela (Cuatro amigos, 1999) es más madura, y se engloba en ese estado de ánimo que yo llamo "crisis de los 29" (por algo la publicó con 30 años), muy presente en los medios actuales. Pensemos, por ejemplo, en la reciente película de Tony Goldwyn El último beso, en la última del propio David Trueba Bienvenido a casa o en la serie de la CBS que actualmente emite La Sexta: Cómo conocí a vuestra madre.

Cualquiera que se haya criado en una familia numerosa, que haya viajado con amigos, que se haya enamoriscado de alguien inalcanzable, que haya admirado a Torrebruno, que haya sufrido un desengaño amoroso, que comience a trabajar, a vivir en pareja... puede sentirse identificado con la obra de este hombre. Ojalá me hubieran dado un duro, como se decía antes, por cada vez que viendo una peli o leyendo una novela de David Trueba he sonreído y dicho para mis adentros "¡anda que no!"

 
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