Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Porerror, sus ídolos


Escucho sin motivo aparente varios discos de Nirvana este fin de semana, devoro la 2ª temporada de Mad Men (2007- ) -auténtico Gran Gatsby de nuestra época (¿o era de los 60?)-, y estas cositas, unidas al hecho de que no nos hacemos más jóvenes, como decían The Bluetones, me dan que reflexionar.

Es por este motivo que he decidido hacer balance y valorar en qué punto se encuentra mi vida respecto a metas, logros y camino recorrido y por recorrer. Sé que la adolescencia es la época por antonomasia de los ídolos absurdos, pero me vais a permitir que yo conserve a algunos todavía. Tras pensar un ratito (tampoco os creáis que mucho) he decidido que la mejor manera de hacer este examen de conciencia es compararme con algunos de mis grandes ídolos, y ver qué tal me ha ido y qué puedo esperar de la vida. He aquí el resultado.


Kurt Cobain. El bueno de Kurt tuvo por primera vez una guitarra en las manos con 14 años. Yo también, pero es obvio que el uso que él le dio no es comparable al mío, pues yo acabé vendiéndola de mal rollo años después, sin haber aprendido a tocarla. Empatamos en que el grupo favorito de ambos son los Beatles. Kurt fue el portavoz de una generación (la “X”, a la que me temo que yo también pertenezco), y aunque le he sobrevivido varios años, pues Kurt murió a los 27, él con 24 ya había sacado un disco #1 en USA de ventas millonarias, y después sacó otro (y yo no).

Wolfgang Amadeus Mozart. Este murió con casi 36 años, yo tengo casi 33, y aunque esto podría hacernos pensar que aún estoy a tiempo de alcanzarle, algo me dice que no. Wolfgang aprendió a tocar el clavicordio sin fallos a los 4 años y a los 5 ya componía. A los 6 tocaba también el clavecín y el violín, y a los 14 escribió de memoria una partitura “secreta” de un Miserere, tras haberlo escuchado una sola vez. Y escribió su primera ópera, y… bueno, de ahí p’arriba. Definitvamente no hay un solo campo en el que le gane yo a Mozart (si tenemos en cuenta que él fue llevado a la pantalla por Tom Hulce, algo que a mí jamás me podrá pasar), joder si hasta tengo una taza, una alfombrilla de ratón y un paraguas con su efigie...!


Jay “el Gran” Gatsby. Hay una diferencia que salta a la vista entre Jay Gatsby y yo: que yo existo, mientras que él es un personaje de ficción (minipunto para Porerror). Sin embargo, él en el libro de F. Scott Fitzgerald es un trillonario de veintimuchos/treintipocos que da unas fiestorras babilónicas que fueron el sello de toda una generación. Lo malo es que todo esto lo hace con el dinero conseguido en negocios sucios –algo en lo que yo jamás me he visto envuelto- y además el personaje miente, engaña y se hace pasar por alguien que no es. Él armaba todos estos festolines para atraer a una tía, algo que yo sí sería perfectamente capaz de hacer, entonces ¿lo dejamos en tablas, Jay?

Thomas Jefferson. Jay Gatsby admiraba al aburrido y práctico Benjamin Franklin pero yo, en materia de presidentes USA, al que admiro es a Jefferson (al único). Con 33 años –mi edad- escribió la Declaración de Independencia USA, ahí me gana, y además que puntúa doble porque era una cosa contra los ingleses. Jefferson también dijo que Locke, Bacon y Newton (tres ingleses) eran los tres más grandes hombres de la historia, lo cual no es verdad pero, qué bien queda, amigos! Con 24 años era abogado, algo a lo que yo jamás llegaré, pero es que luego fue Presidente USA (y no de esos que tocaban un bajo de dos cuerdas), algo a lo que mucho menos.


Chris Peterson. Alguien dijo de él que era “el mayor imbécil de toda América” (creo que fue él mismo), pero con 31 años era Jefe de Repartidores. El protagonista de la serie Búscate la vida (1990-92) fue además modelo, actor de teatro musical, Amish, esclavo de la mujer de su mejor amigo, obrero de la construcción, chico-cartera, mentalista, inspector de sanidad, novio de una presidiaria, prostituto, acosador, genio de la ortografía, amigo de un alien y viajero en el tiempo… imbatible, queridos amigos. Y además moría en cada episodio pero para el siguiente ya había resucitado.

Queda claro que si me comparo con Grandes Hombres mi pobre vida de joven trabajador sale un poco malparada, pero eso no quita para que siga adelante con ilusión. Dentro de cuatro meses cumpliré lo que mi abuela llamaba “la edad de Cristo” (con ese ya ni he querido compararme… vous comprenez), aspiro seriamente a ser digno del cariño de los que me rodean, a querer y a ser querido por unas pocas personas y a que no me vuelvan a bajar el sueldo. Y poco más.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y de Chiquito no hablas?

Anónimo dijo...

illo, eres un jinjonjonio!!
Estos son los posts que más me gustan!

CLP

patricia dijo...

las chaquetillas llenas de pelotillas de kurt cobain marcan tendencia,y respecto al ultimo actor,no era en scary movie el hombre de "la manita" ??? jaja quiza me equivoque..
saluZ

Crisoelefantinos dijo...

Qué tal estatuilla! Soy Cris. Llevaba tiempo leyéndote, poco más o menos desde que conocí a "los chicos lunares" pero vete tú a saber por qué, supongo que porque, dada mi jóven edad, no había llegado a estos mundos del bloglerismo, nunca dejé huella.

Me molas porque quieres ser un héroe, lo quieres todo, baby, te pareces un poco a Sheeldon Cooper, pero al real, no al de la ficción.

Feliz-no cumpleaños adelantado.

pd. Ah, si no te importa, utilizaré una de tus imagenes para ilustrar alguno de mis textos. Te pido permiso.
pd2. Vivan Kurt, Mozart y Kafka.

DarkLady dijo...

me mola este post :)

kurt cobain tambien es uno de mis ídolos

saludos, porerror

 
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