Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

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viernes, 21 de noviembre de 2008

Gansos rosas (y democracia china)


Pocos lo saben, pero uno de mis grupos favoritos son Guns N’ Roses. Sin ir más lejos, el mes pasado, en Londres, mi novia hubo de impedirme en varias ocasiones que me comprara camisetas del grupo de rock americano. O un parche gigante para una cazadora que no tengo. No soy heavy, ni rockero, ni tengo el pelo largo. Simplemente me encantan Guns N’ Roses.

En su época (que es la vuestra) no los tragaba. Fue dejar de ser famosos y empezarme a mí la locura. Locura, sí. Os confesaré que lo tengo todo de ellos en CD, varios singles y varios vinilos. Y os diré también que es el único grupo que al ver sus discos en las tiendas me entran ganas irrefrenables de comprármelos aunque ya los tenga. Aunque sea para regalarlos luego. Tranquilos, que nunca lo he hecho.

Últimamente he vuelto a tener varios frenesís N’ Roses. En la sala de conciertos donde fui a ver a Miguel Sánchez, Iván Ferreiro y Quique González pusieron el Use Your Illusion II (1991) antes de empezar las actuaciones. El otro día descubrí en el coche de mi amigo popero –con el que fui a ver a DA- una copia en CD del mismo disco: inmediatamente lo puse, claro. Y ya estábamos cantando como locos: “Civil War” (con esa intro sacada de La leyenda del indomable -1967-: su homenaje a Paul Newman, ¿eh? No veíamos nada igual desde que Ángel Martín se apostó comerse 50 huevos duros), “14 Years”, “Yesterdays”…


Anteayer casi me caigo del mareo al ver esta otra noticia: este domingo 23 de noviembre sale a la venta Chinese Democracy (2008), el nuevo disco de Guns N’ Roses. Sí, amigos, ese disco que se supone que llevan 13 años grabando y en el que llevan gastados más de 13 millones de dólares entre horas de estudio y postproducción. ¿Llevan? Correcto, señora. Plurales no. A día de hoy Guns N’ Roses lo componen Axl Rose y tres o cuatro señores más (uno con perilla) que aporrean instrumentos. El resto del grupo está muy alejado de aquello, de hecho hace cinco años formaron Velvet Revolver con el ex cantante de Stone Temple Pilots, Scott Weyland.

Este disco Chinese Democracy lleva anunciándose tanto tiempo (comenzó a grabarse en 1995) que ya se había convertido en un chiste, hasta el punto de que la empresa de refrescos Dr. Pepper se había apostado una lata con cada americano a que el disco no salía tampoco en 2008. Polémicas aparte, que confieren a Chinese Democracy un estatus cuasimítico de disco perdido, la realidad es que la obra ya está terminada, y sale por fin. Y a juzgar por la lista de canciones, son las mismas que se habían filtrado o tocado en directo desde hace varios años (es decir, que no nos han colado otra cosa bajo un nombre muy esperado).


Cualquier fan de Guns N’ Roses sabe que el mayor talento lo tenía el guitarrista Izzy Stradlin, y luego Slash como intérprete era una máquina. Axl Rose ya si eso aportaba la carismática voz (tómala o déjala) y es verdad que componía, pero yo no me había dado cuenta. Ahora llegan estos supuestos “nuevos” Guns N’ Roses, que dan más miedo que un programa de Iker Jiménez. Desde ayer ya está el disco íntegro colgado en el myspace de la banda, para que todo el mundo lo pueda escuchar. Y en 24 horas creo que ha tenido 3 millones de escuchas o así.

La gran sorpresa es que el disco es buenísimo. No “bueno”, no “ya si eso”, no “OK”: BUENÍSIMO. Vale, soy fan, pero precisamente por eso estoy muy interesado en que el legado de Guns N’ Roses no se desvirtúe (¿Me estáis escuchando? Se me va la perola con esta gente…). Suena a puro Guns N’ Roses de siempre, lo cual es un poco trampa, pero es que sonar a cualquier otra cosa a estas alturas hubiera sido un error. ¿Qué iba a hacer Axl Rose... rapear, música electrónica? Estoy seguro de que el disco va a ser un exitazo, y aunque Guns N’ Roses hayan perdido su trono y su relevancia en el rock mundial, la música que nos dan es cojonuda. Rolling Stones, Aerosmith, Elton John, Little Feat, New York Dolls, Queen… de la misma liga estamos hablando.

jueves, 24 de abril de 2008

Sé las narices (que tocasteis)


-"¿Has leído El corazón de las tinieblas, chata?"

-"¡Jarl!"

Constato un fenómeno. Tendencia, llamadlo como queráis. Sabido es que hace aproximadamente un año las parrillas televisivas españolas tocaron techo de saturación en lo que a programas rosa se refiere. Ahí andaba el Tomate, liderando la franja de la siesta, y un sinnúmero de otros espacios a todas horas cuyos nombres no recuerdo pero vosotros sí. Entre todo esto resistía, ahora y siempre al invasor el programa de Boris (Channel nº4), autoerigido en fanzine del glamour de andar por casa.

Para dar caña no al famoseo, ni siquiera al mundo rosa sino a los periodistas del corazón, creó La Sexta el inteligente espacio de humor Sé lo que hicisteis la última semana, presentado por Patricia Conde y Ángel Martín, más Miqui Nadal y otros. En este espacio se burlaban con muchísima gracia de todo aquello que de risible hay (o de miserable) en el periodismo del colorín, sacaban vídeos y citas –a veces fuera de contexto pero nunca tergiversadas- que hacían parecer a sus protagonistas como auténticos imbéciles. Eso, con suerte, cuando no los hacían parecer directamente malos o mezquinos (caso sobre todo de Jorge Javier & co).

Se podrá decir que Sé lo que hicisteis... es un espacio parásito, que se nutre del trabajo de los demás. Sí señor, exactamente igual que todos los programas de zapping que en el mundo han sido (incluyendo Homo Zapping) y el 99% de los magazines, talk shows o como se les llame actuales (léase Boris, Ana Rosa, García-Campoy, etc). Sin embargo Sé lo que hicisteis... logró un gran éxito (extrapolado a la modesta repercusión de La Sexta) y se apuntó un tanto no solo regurgitando material ajeno sino realizando verdaderas creaciones de humor al más alto nivel. Tanto es así que les han llovido trillones de premios, y que el espacio, de semanal, pasó a diario (cambiando su nombre simplemente a Sé lo que hicisteis…) y luego de sesenta minutos se alargó a noventa, fichando a nuevos colaboradores.

Mi tesis es que, igual que en la Baja Edad Media el Verlag o mercader independiente se cargó el tradicional sistema de gremios, el programa Sé lo que hicisteis… es en gran medida responsable de la desaceleración por la que están atravesando últimamente este tipo de programas del corazón, y muy especialmente el Tomate. No tanto por robarles la audiencia (el Tomate se canceló como invicto líder, aunque con menos espectadores) sino por aportar una nueva mirada a este mundo, de modo tal que una vez expuestas las miserias y la ridiculez de los periodistas rosas, nadie en su sano juicio puede volver a tomárselos en serio.

El problema, a mi entender, de Aquí hay tomate es que lo que empezó siendo un programa ligero, con una mirada nueva, cargado de humor y mala leche (¿os suena?) se convirtió en una temida institución inquisitorial que lo mismo te sacaba a Franco pescando atunes que al monaguillo de la Comunión de Lola Flores. Hizo daño y se hizo odiar. Sé lo que hicisteis... lo supo denunciar, y le hizo perder prestigio (entre comillas). El problema es que cuando se va de cruzados por la dignidad o de vengadores es muy difícil que a uno no se le vaya la cabeza y no se convierta en un émulo de lo que precisamente buscaba denunciar. El humor de Sé lo que hicisteis… es muy inteligente pero se basa en burlarse de los demás, ponerles motes, y un poquito en insultar, y eso es muy divertido, sí, pero a la larga siempre pasa factura. O te sabes reír de ti mismo -cosa dificilísima- o la has cagado, amigo.

Conste que para mí Sé lo que hicisteis… sigue siendo un gran programa (menos desde que dura hora y media y desde que colocaron en él a Dani Mateo, muy gracioso en casi todo lo demás que ha hecho pero insípido aquí). Le debo grandes horas de consuelo cuando estuve con lo mío del esguince, pero últimamente estoy detectando que se están convirtiendo en unos chicos un poco malos, y los demás programas están reaccionando ante ellos de dos maneras: 1) haciéndoles la pelota para caerles en gracia, cosa que no consiguen (aquello de “mientras más te agachas…”) o 2) enfadándose con ellos, cosa que los del Sé lo que hicisteis... solo saben encajar desde la burla personal, exactamente igual que hacía el Tomate con los famosos que no atendían a sus reporteros.


Esta semana en varios actos de promoción, su reportera Pilar Rubio ha sido amonestada o directamente increpada por otros periodistas del cuore, lo que solo ha servido para que en plató se cachondearan de los susodichos. Esta semana El Programa de Ana Rosa ha repasado el ranking de petonas de la revista masculina FHM, y ha sacado que si a Angelina Jolie, que si a la Pataky, que si a Amaia Salamanca… pero ha omitido las menciones a Patricia Conde, que estaba entre las 10 más cañoneras y a Pilar Rubio, que estaba nada menos que ¡la primera! ¿Casualidad? Más bien venganza, pues como dijo Ángel Martín, “es muy llamativo que comentes un ranking y no digas quién ha quedado en el primer puesto”.

Pienso que Sé lo que hicisteis… debería tener cuidado porque se está repitiendo y lo que es peor, se está haciendo antipático. El mundo gira, ahí está Fama en Cuatro captando la atención de la juventud, ahí está el culebrón de La Primera Amar en tiempos revueltos, hasta los espacios del corazón se están trocando en magazines tipo el difunto Channel nº4, que supo retirarse a tiempo. Pero claro, no todos los programas tienen la suerte de que los presenten literatos de la talla de Boris Izaguirre.

 
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