
No voy a mentiros, Camaradas: la cosa está muy mala. Últimas noticias del Frente de Cosica. La batalla contra el Frío por el control del pueblo se está librando encarnizada calle por calle, casa por casa, brasero por brasero. Se combate cuerpo a cuerpo, incluso sobaco a sobaco, y también con armas pesadas. El enemigo acecha detrás de cada esquina, no puede uno estar seguro ni en su propio hogar. Pero semos fuertes.
Es innegable que se han hecho progresos, hemos estudiado sus tácticas, ahora sabemos combatirlo mejor (más eficazmente). Lejos quedan ya los aciagos días de mediados de noviembre, cuando nos cogió por sorpresa la invasión del Frío. El nuevo armamento ha sido de mucha utilidad, a finales de noviembre llegaron a nuestra unidad dos radiadores de aceite de 2000 W, aunque hasta hace bien poco no hemos aprendido a sacar el máximo partido de su operatividad. Actualmente uno de ellos se halla emplazado en la zona “dormitorio chiquinino de abajo”, donde las horas de más violencia son la medianoche y el alba. El otro, que ha sufrido daños considerables por ser el más expuesto, presta servicio en “salón”, con diferencia la zona más peligrosa del Frente.

A diario tienen en esta zona misiones de “búsqueda y destrucción” del Frío (hasta tres misiones al día), y los mayores éxitos se han obtenido poniendo en práctica la técnica del ataque coordinado. En estas acciones no han podido evitarse cotidianos estornudos, moquitos, toses y tiritonas, pero la actuación combinada de la bajada de persianas (3), el cierre de puertas (5), el uso del radiador pesado a máxima potencia y el concurso de varios chalecos de lana de las Fuerzas Especiales de El Corte Inglés ha logrado excelentes resultados. Imprescindible se han hecho en esta zona el apoyo táctico simultáneo de una bata de andar por casa y una manta de lana modelo Mohair.
La implantación del uniforme de invierno (camiseta interior, calcetines de lana gordos, bufanda y guantes de lana) y la obligatoriedad de su uso a todas horas –incluso dentro de la casa y el lugar de trabajo- han conseguido frenar en parte la sangría de hielo que venía experimentándose desde hacía un mes. En este sentido, también se ha contado con las unidades de refuerzo llegadas más recientemente: una boina siciliana, un forro polar de asalto del GAP estadounidense y dos nuevos chalecos pesados de lana de El Corte Inglés. El flanco de los pantalones es el que quizás haya quedado más desatendido; en este sentido se está estudiando el traslado de efectivos con más grueso blindaje para comienzos del año entrante.

El sector del Frente llamado “cocina” sigue siendo el más desprotegido y, ante la imposibilidad de controlarlo se ha optado por una táctica de incursiones rápidas en la zona que limiten su duración al mínimo imprescindible, seguidas de una retirada ordenada. La importancia de “cocina” para nuestro aprovisionamiento es vital, por lo que dichas incursiones siempre se realizan con el uniforme de invierno completo (bata y bufandas incluidas), lo que no evita que se hayan sufrido enormes tiritonas y castañeteo de dientes. El “cuarto de baño”, otra zona clave, continúa siendo objeto de preocupaciones por parte del Estado Mayor. El éxito de la unidad móvil de calefacción aérea (Tropicano 8C de Taurus) ha sido limitado, mostrándose insuficiente para temperaturas inferiores a 5ºC.
El desafortunado hecho de que por las condiciones del terreno las tropas deban despojarse de sus uniformes en este área ha garantizado frecuentes episodios de “frescor no deseado”, sobre todo al alba en el subsector “bañera” y a cualquier hora del día en el subsector “váter”. Aun así, el control sobre “cuarto de baño” es satisfactorio comparado con las zonas del Frente controladas por completo por el enemigo. Entre estas se encuentran “pasillo”, “zaguán”, “patio de luces”, “patio trasero”, “dormitorio de matrimonio” y toda la “planta de arriba”, lo que supone más del 75% del territorio total del Frente.

“Dormitorio chiquinino” es la zona del Frente donde más espectaculares progresos se han logrado, sin duda gracias al radiador pesado RA-2000 de Saivod, los tres edredones de plumas nórdicos y el ocasional uso de una botella de agua hirviendo en forma de ovejita. Estos refuerzos han permitido abandonar la obsoleta táctica de penetrar en el subsector “cama” con chalecos de lana o forros polares. En la actualidad, el uniforme “pijama gordo de invierno” (+ camiseta interior, of course!) resulta suficiente para conciliar el sueño en esta zona.
Recomendaciones del Estado Mayor:
1) Limitar al máximo la imprescindible salida a “patio de luces” que cada mañana tiene lugar al alba con el fin de asegurar la alianza con “bombona de butano”.
2) Evitar en la medida de lo posible los grifos-trampa a que es tan aficionado el Frío, y el contacto con el agua que no proceda de “bombona de butano”.
3) Trabar contacto con los Frentes de Gullate y Mordor para intercambio de noticias y tácticas de combate contra el Frío.
Cosica, a 18 de diciembre de 2008
Es innegable que se han hecho progresos, hemos estudiado sus tácticas, ahora sabemos combatirlo mejor (más eficazmente). Lejos quedan ya los aciagos días de mediados de noviembre, cuando nos cogió por sorpresa la invasión del Frío. El nuevo armamento ha sido de mucha utilidad, a finales de noviembre llegaron a nuestra unidad dos radiadores de aceite de 2000 W, aunque hasta hace bien poco no hemos aprendido a sacar el máximo partido de su operatividad. Actualmente uno de ellos se halla emplazado en la zona “dormitorio chiquinino de abajo”, donde las horas de más violencia son la medianoche y el alba. El otro, que ha sufrido daños considerables por ser el más expuesto, presta servicio en “salón”, con diferencia la zona más peligrosa del Frente.

A diario tienen en esta zona misiones de “búsqueda y destrucción” del Frío (hasta tres misiones al día), y los mayores éxitos se han obtenido poniendo en práctica la técnica del ataque coordinado. En estas acciones no han podido evitarse cotidianos estornudos, moquitos, toses y tiritonas, pero la actuación combinada de la bajada de persianas (3), el cierre de puertas (5), el uso del radiador pesado a máxima potencia y el concurso de varios chalecos de lana de las Fuerzas Especiales de El Corte Inglés ha logrado excelentes resultados. Imprescindible se han hecho en esta zona el apoyo táctico simultáneo de una bata de andar por casa y una manta de lana modelo Mohair.
La implantación del uniforme de invierno (camiseta interior, calcetines de lana gordos, bufanda y guantes de lana) y la obligatoriedad de su uso a todas horas –incluso dentro de la casa y el lugar de trabajo- han conseguido frenar en parte la sangría de hielo que venía experimentándose desde hacía un mes. En este sentido, también se ha contado con las unidades de refuerzo llegadas más recientemente: una boina siciliana, un forro polar de asalto del GAP estadounidense y dos nuevos chalecos pesados de lana de El Corte Inglés. El flanco de los pantalones es el que quizás haya quedado más desatendido; en este sentido se está estudiando el traslado de efectivos con más grueso blindaje para comienzos del año entrante.

El sector del Frente llamado “cocina” sigue siendo el más desprotegido y, ante la imposibilidad de controlarlo se ha optado por una táctica de incursiones rápidas en la zona que limiten su duración al mínimo imprescindible, seguidas de una retirada ordenada. La importancia de “cocina” para nuestro aprovisionamiento es vital, por lo que dichas incursiones siempre se realizan con el uniforme de invierno completo (bata y bufandas incluidas), lo que no evita que se hayan sufrido enormes tiritonas y castañeteo de dientes. El “cuarto de baño”, otra zona clave, continúa siendo objeto de preocupaciones por parte del Estado Mayor. El éxito de la unidad móvil de calefacción aérea (Tropicano 8C de Taurus) ha sido limitado, mostrándose insuficiente para temperaturas inferiores a 5ºC.
El desafortunado hecho de que por las condiciones del terreno las tropas deban despojarse de sus uniformes en este área ha garantizado frecuentes episodios de “frescor no deseado”, sobre todo al alba en el subsector “bañera” y a cualquier hora del día en el subsector “váter”. Aun así, el control sobre “cuarto de baño” es satisfactorio comparado con las zonas del Frente controladas por completo por el enemigo. Entre estas se encuentran “pasillo”, “zaguán”, “patio de luces”, “patio trasero”, “dormitorio de matrimonio” y toda la “planta de arriba”, lo que supone más del 75% del territorio total del Frente.

“Dormitorio chiquinino” es la zona del Frente donde más espectaculares progresos se han logrado, sin duda gracias al radiador pesado RA-2000 de Saivod, los tres edredones de plumas nórdicos y el ocasional uso de una botella de agua hirviendo en forma de ovejita. Estos refuerzos han permitido abandonar la obsoleta táctica de penetrar en el subsector “cama” con chalecos de lana o forros polares. En la actualidad, el uniforme “pijama gordo de invierno” (+ camiseta interior, of course!) resulta suficiente para conciliar el sueño en esta zona.
Recomendaciones del Estado Mayor:
1) Limitar al máximo la imprescindible salida a “patio de luces” que cada mañana tiene lugar al alba con el fin de asegurar la alianza con “bombona de butano”.
2) Evitar en la medida de lo posible los grifos-trampa a que es tan aficionado el Frío, y el contacto con el agua que no proceda de “bombona de butano”.
3) Trabar contacto con los Frentes de Gullate y Mordor para intercambio de noticias y tácticas de combate contra el Frío.
Cosica, a 18 de diciembre de 2008