Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

martes, 7 de octubre de 2008

Aquellas juergas universitarias


Aquellas juergas universitarias… ¡Madre de Dios! Geniales, ¿no? Serían las vuestras, porque las mías no existieron. Matizo.

Felicitando hoy el 30 cumpleaños a una lectora y amiga, ella me comenta que nunca hubiese pensado que su vida a los treinta iba a ser como es ahora. Ni mejor ni peor, simplemente de otro modo. Coincido plenamente con ella. Yo gracias a Dios tengo trabajo y (casi) no me puedo quejar de cómo me está tratando la vida. Hoy en el trabajo comentaba una compañera que el finde pasado había estado de discotequeo y “yo ya no me veo en esos sitios, está una muy mayor”. Mmmmmmmhhh. Cruel pero cierto. Ya no está uno para esos trotes, máxime cuando ahora te pueden multar no ya por hacer botellona, sino por charlar en la calle. Pero eso es en Sevilla, claro, donde el alcalde es un superdotado, un genio y un ser superior. ¡Ojalá viviera yo allí!

El juerguismo con la edad va quedando atrás, y casualmente el reciente visionado de dos pelis míticas me retrotrae a otra época antigua: la universidad. Cuando yo era pequeñito, la universidad se me antojaba como el templo del saber definitivo, pensaba que todo el que daba clase allí era un genio (más o menos como el actual alcalde de Sevilla) y todo el que entraba a estudiar salía transformado por tantísimos saberes como aquello chorrearía. La realidad me demostró que la mediocridad es la tónica dominante en la universidad española, aunque duela decirlo, entre alumnado y también profesorado. Hablando de cierta Facultad de Económicas, las lectoras Rocío e Inmi polemizaban hace poco. Valgan sus opiniones del otro día como botón de muestra.


En momentos de desesperación, recurro a las comedias y me zampo, de un lado, Desmadre a la americana (1978) y, del otro, La revancha de los novatos (1984). Estas dos piezas clave del humor se encuentran por ahí en DVD por 5 pavos, si las veis no dudéis en adquirirlas. Ambas pelis tienen varias cosas en común: ambientación universitaria, estudiantes inadaptados (golfos en un caso, pardillos en otro), el sistema de fraternidades yanqui y fiestismo a tope (= alcohol + sexo). Mítica es ya la escena de la “fiesta de togas” de Desmadre a la americana, os aseguro que este tipo de fiestas –peña disfrazada de romanos con una sábana por todo atuendo- se siguen haciendo.


Hay otras cosas en común: el estudiante “sobrehumano” borracho y pendenciero (“Bluto” en Desmadre y “Ogro” en La revancha), las bromitas estudiantiles (caballos muertos en despachos, redadas de bragas…) y el odio a lo establecido, a la norma impuesta que en realidad es minoría: los hiperguapos, los guays del Paraguay, los triunfadores de pacotilla. Hay siempre una corriente de represión sexual, voyeurismo, pérdidas de virginidad, risitas al ver una teta, que supongo un reflejo de las potenciales audiencias, que irían igual de calientes. También –por algún motivo- estas pelis y otras del género suelen tener unas bandas sonoras cojonudas, que si The Kingsmen, que si Michael Jackson, Queen, The Rubinoos…

Salvando el hecho de que estas películas son una gruesa caricatura de la realidad universitaria americana, hay que decir que están basadas en cosas que existen de verdad. Para los españoles esto era y sigue siendo ciencia-ficción (por lo menos para mí que vivía en casa de mis padres mientras estudiaba, en Miciudad). Yo no me considero un nerd (“empollón”, “pardillo”) como los de las pelis, pero durante la carrera me la pasé estudiando, que creía que era lo que tenía que hacer. Y entré y salí bastante, no como el que más, pero sí lo justo, y siempre rodeado de buenos amigos. Pero vaya, nunca incendié una casa ni planté cámaras en las duchas de unas tías.


Tuve que vivir la experiencia universitaria en Inglaterra y, sobre todo, en Estados Unidos, para darme cuenta de que en ciertas culturas, ir a la universidad constituye un auténtico rito de paso, que unos aprovechan para madurar, otros para echarse a perder, y la mayoría se va de juerga todo lo que puede y al final se reconvierte. Yo conocí en Carolina del Norte a un pavo como Bluto o el Ogro al que llamaban “Tragabarriles” (Chug-a-keg), y os aseguro que era digno de ver en acción en una fiesta. Estas cosas existen, las animadoras, las fraternidades, y como son una minoría elitista, el 90% de la gente que te encuentras abominan de ellos (algo así como los tunos españoles, pero no quiero ni sugerir la comparación).

Supongo que en el extranjero me corrí todas las juergas que aquí no pude, aparte de por motivos logísticos, por el simple hecho de experimentar. Ya estaba un poco mayorcito entonces, y no os digo nada ahora. Cuando pienso en mis años de carrera no les tengo especial cariño, la verdad, solo el de Erasmus y el de postgrado. Pero me alegro de haber hecho el cafre y el gamba, no me arrepiento de nada. Por lo menos ahora cuando veo a John Belushi (que en paz descanse) gritar “¡¡¡Batalla de comida!!!” y liarla parda puedo sonreír internamente y pensar “Si no lo he hecho es porque no he querido”.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo que mi comentario te ha dado fuerte...jajaja. No establezco la relacion: universidad igual a cultura, simplemente era un dato sobre ella entre otros que ya sabia.
Por otro lado, no soy en absoluto una defensora de la universidad, alli lo unico que aprendí es que el esfuerzo, el sacrificio y la entrega no valen absolutamente de nada, conoci a personas muy falsas y la verdad que ahora me doy cuenta que podría haber estudiado cualquier carrera porque la mia no tuvo nada de especial.
Lo único que me llevo de la facultad es que fue un paso para alcanzar mi objetivo: ser profesora, y el conocer a una persona que fue importantísima en mi madurez.
Respecto al post, pues decirte que esos rollos de animadoras, alfa y omega, etc pasará en norteamerica porque yo no veo esas cosas por Spain.

Un saludo. Inma

El Nota dijo...

Hace unas semanas Migue y Sab discutían sobre quién había ido a más barriladas en al facultad....no llegué a entender el motivo. Por cierto, siempre me ha gustado la facilidad de las universitarias americanas para despelotarse nada más tomarse dos cervezas...eso no pasa aquí ni en la fiesta de la primavera...asi que chicas....tomad nota.

PD: En la facultad había de todo. Gente de medio pelo (un compañero de carrera me dijo que en el País Vasco, los abertzales estaban reprimidos por las fuerzas policiales) y gente muy válida. Sin duda el "hombre manifestación" y "joselito", encarnan el sentido de la universidad...

Fran G. Matute dijo...

Ten cuidado, Porerror, con los comentarios que viertes sobre el alcalde de Sevilla, no te vaya a escribir un comentario de indignación en el blog...

Y lo mismo te digo de John Belushi!

orphangirl dijo...

En mi caso, a falta de rematar la carrera, diría que pasar por la universidad me ha servido para saber llevar varios proyectos-trabajos a la vez y si hace falta, no dormir para conseguirlo. Y tener capacidad para organizarte y un buen grupo de trabajo cuando así te lo impongan los profesores. Del resto, poco destacable, salvo buenos amigos y algún buen momento. Y es que estoy de acuerdo contigo en que en la universidad reina la mediocridad (tanto por parte del alumnado como del profesorado). A parte, yo no he ido a ninguna barrilada ni fiesta universitaria en mi vida, salvo a una fiesta de la primavera
cuando estaba en el instituto por aquello de sentirme mayor, pero al ver el panorama comprobé que no me perdía nada.

orphangirl dijo...

ah! se me olvidaba mi año séneca, de lo mejor vivido durante la carrera (y en el pais vasco además)

Anónimo dijo...

Nota: no fue así. Sab decía que había estado en muchas barriladas (la invención de la memoria). Yo decía que en siete años de carrera habría estado (ella) en cinco o seis. La proporción no es muy alta. Me tachó de mentiroso, ya sabes. Y al hilo, tú me dijiste una noche, recordando a las muchachas (así se dice en Gullate) primaverales de la facultad: "Migue, qué coño hicimos nosotros durante la carrera". No sé, colega, no sé...

Anónimo dijo...

RECUERDO QUE NOSOSTROS INSTAURAMOS EN UN BELLA CIUDAD INGLESA LA FIESTA DE LA SEMANA SANTA,A SABER;CRUZ DE GUIA-PALO DE FREGONA,TRICORNIO DE LA GUARDIA CIVIL,BARREÑO DE SANGRÍA A MODO DE PALIO....

GUAYANONE

Fran G. Matute dijo...

Sí... creo recordar que alguien se quedó dormido en el báter después de la procesión... ¿os suena algo de eso?

GRILLO SOLITARIO dijo...

YO CREO QUE SOY DE LAS PERSONAS QUE MEJOR RECUERDO TIENE DE SUS AÑOS DE UNIVERSIDAD DE TODOS LOS QUE CONOZCO. ES CIERTO QUE EL PROFESORADO DEJA MUCHO QUE DESEAR. PERO, AL MENOS EN MI ESCUELA, YO HE ESTADO ENCANTADO CON LA GENTE. Y SALVO ALGUNA EXCEPCIÓN, NO HE TENIDO PROBLEMAS GORDOS CON LOS PROFESORES. QUIZÁS SEA PORQUE VENÍA DE UN SITIO DONDE SÍ TUVE MUCHOS PROBLEMAS TANTO CON UNOS COMO CON OTROS. PERO HE ESTADO MUY BIEN EN LA UNIVERSIDAD.

A DIFERENCIA DE INMA, YO SÍ HE APRENDIDO MUCHO. TANTO COMO PERSONA COMO POR SUPUESTO EN LA MATERIA QUE ESTUDIABA (QUE TAMBIÉN ME HA HECHO APRENDER DE LO PRIMERO, Y MUCHO).

POR LO DEMÁS, JUERGAS, ETC, YO NO CUENTO CON MUCHAS A MIS ESPALDAS. Y MIRANDO ATRÁS, CREO QUE FUI EXACTAMENTE A LAS QUE TENÍA QUE IR.

POR CIERTO, NO ENTIENDO BIEN LO QUE DICE INMA DE QUE SU CARRERA NO TIENE NADA DE ESPECIAL. pero me ha llamado la atención, si por favor lo puedes explicar :- >>

Riggy dijo...

Como universitario al que aún le quedan un par de añitos mínimo, todo lo que tengo que decir es que este tema ya ha sido perfectamente sintetizado en un verso de Triángulo de Amor Bizarro:

"El mejor sitio para descansar / es la universidad"


Amén.

Anónimo dijo...

Grillo solitario, a lo que me refiero es que yo me hice Historia del Arte porque me enganchó en segundo de bachillerato. Llegué a la facultad dispuesta a aprender muchísimas cosas, dispuesta a oir a eminencias de la estética, y en cinco años esos y esas docentes se dedicaron a dictar listas interminables de: Estilo, fecha, titulo de la obra, autor, ubicación.
El arte es más que la memorización de datos que para nada sirven, solo hubo dos profesores que supieron hablar del sentimiento estético y de las motivaciones de la creación del arte.
Ahora cuando miro atrás me doy cuenta que podía haber hecho Arte como Historia o como Literatura, es decir, que mi carrera no tuvo nada de especial. Y sino que le pregunte a mi amigo " el Nota".

Un abrazo.

Inma

Karmen dijo...

¡Qué cantidad de comentarios!

Riggy, ¡qué grande el trocito de letra que mencionas! ¡Has dado en el clavo!

Inma, estoy totalmente de acuerdo con que la mayoría de las Carreras (hoy por hoy) no aportan nada especial. Hasta yo me sorprendo de dedicarme a lo que me dedico habiendo estudiado lo que he estudiado. ;-)

Fran G. Matute, ¡vaya la que has liado en tu blog! ¿No te da vergüenza? ;-)

Anónimo dijo...

FRAN G MATUTE ESO ES UNA LEYENDA URBANA QUE CIRCULA POR LOS CAMPUS DE MEDIO MUNDO...COMO AQUEL LIBRO DE AMERICAN PIE....

Fran G. Matute dijo...

Karmen: Peor es la que estás tú liando en tu blog... Qué vuelva "Auditorio Ryman" YA!!!

GRILLO SOLITARIO dijo...

INMA: GRACIAS POR LA ACLARACIÓN. AHORA LO ENTIENDO. MI CARRERA (INGENIERÍA INDUSTRIAL) ES CONCEPTUAMENTE MUY DIFERENTE, Y NECESITAS APRENDER Y ENTENDER TODA LA MATERIA (BUENO, CASI TODA). COMO ENTIENDO SERÁ EN TODAS LAS DE CIENCIAS. ESTO HACE QUE CADA CARRERA SEA DIFERENTE, Y SÍ HAYA DIFERENCIA ENTRE ESTUDIAR UNAS Y OTRAS. PERO ESTO SUCEDE POR NECESIDAD DE LA MATERIA EN SÍ, NO POR EL SISTEMA NI POR EL PROFESORADO (BUENTO, SEGÚN QUÉ PROFESORES, CLARO). ES UNA PENA QUE EN HISTORIA DEL ARTE SEA COMO DICES. LA UNIVERSIDAD NECESITA UNOS CUANTOS CAMBIOS. PERO A MEJOR, Y NO A PEOR COMO SUCEDE CADA TANTO...

KARMEN: EL BLOG DE FRAN HA GANADO ENTEROS; POR DIOS, FRAN, VE A MÁS CONCIERTOS. ESTO ES MEJOR QUE LAS SERIES DE ANTENA 3 Y LA SEXTA JUNTAS. :- >>

FRAN: SABES QUE ESTOY CONTIGO, COMO ABONADO AL RYMAN, EXIJO EL INICIO DE LA PROGRAMACIÓN 08/09 ¡¡YA!!

Karmen dijo...

Fran G. Matute y Grillo: A ver... ¡Cuánta razón tenéis! Prometo abrir de nuevo antes de mitad de mes... ¡Gracias por vuestro ánimo!

 
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