
Me suena de un anuncio. Reconozco en los anuncios un par de canciones chulas que les sirven de banda sonora. Una es “Colillas en el suelo” de Deluxe, en los avances de “Territorio Champions” de Antena 3 y la otra “All These Things That I’ve Done” de The Killers, en un anuncio de Nike. Ya en su recordado programa Rock alrededor de la FM, el gran Carlos Finaly se burlaba de un técnico que al escuchar “A Whiter Shade of Pale” de Procol Harum exclamó “Me suena de un anuncio”. Ya conté que mi profe de música se ponía a llorar cada vez que le decíamos que cierta aria de La flauta mágica era la música de un anuncio del Marca.
Pues lo siento, pero los anuncios son una estupenda manera de conocer canciones y grupos. Yo Buffalo Springfield me enteré de que existían por uno de Renault, y no me avergüenzo en absoluto. ¿Qué sería de los coches sin la música? The Knack, The Kinks, James Brown, Sly & the Family Stone, la lista es larga.

Disco nuevo de Queen. Hablando del cole y música, recuerdo a Queen como uno de los puntales de mi adolescencia; ese día que murió Freddie Mercury, que yo estaba en 7º de EGB, y todos los años por el aniversario de su muerte cantábamos “Bohemian Rhapsody” en el patio. Un amigo vino un día de 1993 con una noticia sorprendente. “Primicia” –dijo- “Queen van a sacar disco nuevo”. “Será en el cielo”-nos descojonamos. “Sí, con John Lennon, Jimi Hendrix y Camarón”. Mi colega juraba y perjuraba que había visto una rueda de prensa en la que se realizaba tan sorprendente anuncio, y hasta nos la describía con pelos y señales (“…y Roger Taylor llevaba unas gafas de sol…”).
Luego, claro, cada vez que salía un recopilatorio, reedición o lo que fuera de Queen, el pavo nos soltaba “¡Victoria moral! Yo tenía razón”. Hoy veo con regocijo que Queen sí van a sacar un nuevo disco, con Paul Rogers de cantante. No puedo evitar sonreír, y casi espero que mi amigo va a salir de detrás del sofá para echarme en cara que él tenía razón.

Haberme avisao. Tenía en el cole otro amigo muy bueno llamado Tote, fan de Hombres G, pareja mía en campeonatos de dominó, compañero en batallas de globos de agua… de lo mejorcito. Hoy día es un hombre hecho y derecho, se casó y sacó unas oposiciones de las que meten miedo. Con todo, su legado puede reducirse a dos frases, normales pero dichas con mucha gracia en el momento justo. La primera: nos lo encontramos de botellona (lo que el periódico llama “botellón”) hará unos seis años, nos hicimos una foto para conmemorar el encuentro y en el momento del disparo, en lugar de “patata” o “güisqui” al nota no se le ocurre otra cosa que exclamar “¡Durruti vive!”
Cinco años antes de eso ya hacía tiempo que nos habíamos perdido la pista. Mis amigos y yo nos fuimos de Interail un verano y a la vuelta, nos encontramos a Tote en otra botellona. Le contamos que habíamos estado en Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, y al hombre se le pusieron los ojos de bolitas. Entonces fue cuando soltó su mejor frase: “Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiillo, ¡haberme avisao!”
Ayer me planté en Cosica tras un arduo viaje en coche (me tuve que poner un CD de chistes para animarme), mi primer día de trabajo, y cuando llego me sueltan mis jefes: “No tenías que haber venido hasta dentro de dos días, ¿no te lo dijeron?” Me acordé de Tote (y de los muertos de alguno): “¡Haberme avisao!”
Pues lo siento, pero los anuncios son una estupenda manera de conocer canciones y grupos. Yo Buffalo Springfield me enteré de que existían por uno de Renault, y no me avergüenzo en absoluto. ¿Qué sería de los coches sin la música? The Knack, The Kinks, James Brown, Sly & the Family Stone, la lista es larga.

Disco nuevo de Queen. Hablando del cole y música, recuerdo a Queen como uno de los puntales de mi adolescencia; ese día que murió Freddie Mercury, que yo estaba en 7º de EGB, y todos los años por el aniversario de su muerte cantábamos “Bohemian Rhapsody” en el patio. Un amigo vino un día de 1993 con una noticia sorprendente. “Primicia” –dijo- “Queen van a sacar disco nuevo”. “Será en el cielo”-nos descojonamos. “Sí, con John Lennon, Jimi Hendrix y Camarón”. Mi colega juraba y perjuraba que había visto una rueda de prensa en la que se realizaba tan sorprendente anuncio, y hasta nos la describía con pelos y señales (“…y Roger Taylor llevaba unas gafas de sol…”).
Luego, claro, cada vez que salía un recopilatorio, reedición o lo que fuera de Queen, el pavo nos soltaba “¡Victoria moral! Yo tenía razón”. Hoy veo con regocijo que Queen sí van a sacar un nuevo disco, con Paul Rogers de cantante. No puedo evitar sonreír, y casi espero que mi amigo va a salir de detrás del sofá para echarme en cara que él tenía razón.

Haberme avisao. Tenía en el cole otro amigo muy bueno llamado Tote, fan de Hombres G, pareja mía en campeonatos de dominó, compañero en batallas de globos de agua… de lo mejorcito. Hoy día es un hombre hecho y derecho, se casó y sacó unas oposiciones de las que meten miedo. Con todo, su legado puede reducirse a dos frases, normales pero dichas con mucha gracia en el momento justo. La primera: nos lo encontramos de botellona (lo que el periódico llama “botellón”) hará unos seis años, nos hicimos una foto para conmemorar el encuentro y en el momento del disparo, en lugar de “patata” o “güisqui” al nota no se le ocurre otra cosa que exclamar “¡Durruti vive!”
Cinco años antes de eso ya hacía tiempo que nos habíamos perdido la pista. Mis amigos y yo nos fuimos de Interail un verano y a la vuelta, nos encontramos a Tote en otra botellona. Le contamos que habíamos estado en Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, y al hombre se le pusieron los ojos de bolitas. Entonces fue cuando soltó su mejor frase: “Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiillo, ¡haberme avisao!”
Ayer me planté en Cosica tras un arduo viaje en coche (me tuve que poner un CD de chistes para animarme), mi primer día de trabajo, y cuando llego me sueltan mis jefes: “No tenías que haber venido hasta dentro de dos días, ¿no te lo dijeron?” Me acordé de Tote (y de los muertos de alguno): “¡Haberme avisao!”