
Imaginad a un inocente chico de 14 años, recién llegado a fan de los Beatles. Por su cumple le echan el Diccionario de los Beatles (1992) de Jordi Sierra i Fabra, durante meses –casi años- será su libro de cabecera, de ahí lo aprende todo. En ese libro aprende, por ejemplo, que existió un grupo llamado Badfinger que hacía música bonita apadrinada por los Beatles (todavía no conoce el término power pop). Aprende que Badfinger tuvieron un Top 5 con el tema de Paul McCartney “Come and Get It”, escrita para una peli de 1969 titulada The Magic Christian.
Aprende que The Magic Christian la protagonizan Peter Sellers y Ringo Starr, que en ella sale Raquel Welch semi-en-bolas blandiendo un látigo… pasan los años y el muchacho no vuelve a oír hablar de esta película: ¿la habrá soñado? El chico se hace mayor, agota a los Beatles y se hace fan de Badfinger, se compra toda su discografía por Amazon.com, ve muchas pelis de Peter Sellers, lee libros de Terry Southern, visita Londres, come perritos calientes, le ponen multas de tráfico, viaja en barco… hasta que se convierte en un joven despierto y alegre, que en el día de su trigésimo primer cumpleaños recibe como regalo algo que ya había olvidado: el DVD de la peli The Magic Christian.

Solo que en español su título es Si quieres ser millonario no malgastes el tiempo trabajando. Al chico siempre le había escamado que, habiendo de por medio nombres tan enormes (Peter Sellers, Ringo Starr, Badfinger, guión de Terry Southern y los Monty Python), esta peli no fuera más conocida. Queda con el amigo que se la regaló, con otro que es experto en criptozoología, ven la peli y entonces comprende. Comprende no la peli, claro, sino por qué no es famosa.
Atención, pregunta: ¿Cuál de estas secuencias aparecen en The Magic Christian?
Aprende que The Magic Christian la protagonizan Peter Sellers y Ringo Starr, que en ella sale Raquel Welch semi-en-bolas blandiendo un látigo… pasan los años y el muchacho no vuelve a oír hablar de esta película: ¿la habrá soñado? El chico se hace mayor, agota a los Beatles y se hace fan de Badfinger, se compra toda su discografía por Amazon.com, ve muchas pelis de Peter Sellers, lee libros de Terry Southern, visita Londres, come perritos calientes, le ponen multas de tráfico, viaja en barco… hasta que se convierte en un joven despierto y alegre, que en el día de su trigésimo primer cumpleaños recibe como regalo algo que ya había olvidado: el DVD de la peli The Magic Christian.

Solo que en español su título es Si quieres ser millonario no malgastes el tiempo trabajando. Al chico siempre le había escamado que, habiendo de por medio nombres tan enormes (Peter Sellers, Ringo Starr, Badfinger, guión de Terry Southern y los Monty Python), esta peli no fuera más conocida. Queda con el amigo que se la regaló, con otro que es experto en criptozoología, ven la peli y entonces comprende. Comprende no la peli, claro, sino por qué no es famosa.
Atención, pregunta: ¿Cuál de estas secuencias aparecen en The Magic Christian?
a) Yul Brinner travesti haciendo un baile
b) Peter Sellers recortando un Rembrandt
c) Ringo Starr junto a una piscina de mierda
b) Peter Sellers recortando un Rembrandt
c) Ringo Starr junto a una piscina de mierda
Ojalá pudiera deciros que ninguna, pero la respuesta correcta es TODAS LAS ANTERIORES. Lluvia de ideas: negros fornidos, caretas de gorrino, sacos de dormir, caza menor con artillería antiaérea, un Hamlet maricón, un guardia de tráfico comiéndose una multa, Raquel Welch fustigando a Drácula (¿o era a King Kong?)… ¿Despropósito? ¿Genialidad? Sin lugar a dudas despropósito, amigos.
Sabido es que uno aguanta lo inaguantable y en pos de una supuesta amplitud de miras culturales se justifica lo injustificable. Pero The Magic Christian, episódico bochorno ajeno con pretensiones satirizantes en lo económico y en lo social, es como si tu sobrino de 5 años te contara -a la vez- Barbarella (1968), El sentido de la vida (1983) y Casino Royale (1967).

Lo que más me turba es que detrás de todo esto se encuentra la mente de Terry Southern, guionista de Teléfono Rojo… (1964), nuevo-periodista y autor de ficción alabado hasta el ditirambo por Norman Mailer, Hunter Thompson, Kurt Vonnegut, William Burroughs, Joseph Heller o Gore Vidal. Y es que al parecer The Magic Christian era una novela suya de culto de 1959, agudísima sátira anticapitalista que se contaba entre los libros favoritos de Peter Sellers (dicen que se la regaló a Kubrick), quien no paró hasta verla llevada al cine. Del libro nada digo porque no lo conozco, pero la peli: simplemente no cuela.
Lo lamento, sacar una película sin pies ni cabeza no es una sátira anticapitalista, por mucho que en ella aparezcan carteles de Mao y billetes de banco mojados en pipí. La actuación de Sellers es mediocre, la de Ringo inexistente, y el rosario de cameos (la Welch, el Brinner, Roman Polanski, Christopher Lee, Richard Attenborough, John Cleese, Graham Chapman, John Lennon…) no basta para enderezar un guión que, por decirlo piadosamente, “hace aguas” (igual que el trasantlántico que da nombre al engendro).

Ya sabéis que yo soy muchísimo de los años sesenta, mi década, ¿eh? Además me encantan las sátiras, el pop, las comedias corales… pero no me gusta que me tomen el pelo. Casino Royale, obra maestra. ¿Qué tal, Pussycat? (1965), todavía me estoy riendo. Teléfono Rojo…, la de Dios en vinagre. Pero el Magia Cristiana me da pesadillas desde que vi la peli. Los 60, ¿eh? ¿Es que acaso todo estaba permitido?
Sabido es que uno aguanta lo inaguantable y en pos de una supuesta amplitud de miras culturales se justifica lo injustificable. Pero The Magic Christian, episódico bochorno ajeno con pretensiones satirizantes en lo económico y en lo social, es como si tu sobrino de 5 años te contara -a la vez- Barbarella (1968), El sentido de la vida (1983) y Casino Royale (1967).

Lo que más me turba es que detrás de todo esto se encuentra la mente de Terry Southern, guionista de Teléfono Rojo… (1964), nuevo-periodista y autor de ficción alabado hasta el ditirambo por Norman Mailer, Hunter Thompson, Kurt Vonnegut, William Burroughs, Joseph Heller o Gore Vidal. Y es que al parecer The Magic Christian era una novela suya de culto de 1959, agudísima sátira anticapitalista que se contaba entre los libros favoritos de Peter Sellers (dicen que se la regaló a Kubrick), quien no paró hasta verla llevada al cine. Del libro nada digo porque no lo conozco, pero la peli: simplemente no cuela.
Lo lamento, sacar una película sin pies ni cabeza no es una sátira anticapitalista, por mucho que en ella aparezcan carteles de Mao y billetes de banco mojados en pipí. La actuación de Sellers es mediocre, la de Ringo inexistente, y el rosario de cameos (la Welch, el Brinner, Roman Polanski, Christopher Lee, Richard Attenborough, John Cleese, Graham Chapman, John Lennon…) no basta para enderezar un guión que, por decirlo piadosamente, “hace aguas” (igual que el trasantlántico que da nombre al engendro).

Ya sabéis que yo soy muchísimo de los años sesenta, mi década, ¿eh? Además me encantan las sátiras, el pop, las comedias corales… pero no me gusta que me tomen el pelo. Casino Royale, obra maestra. ¿Qué tal, Pussycat? (1965), todavía me estoy riendo. Teléfono Rojo…, la de Dios en vinagre. Pero el Magia Cristiana me da pesadillas desde que vi la peli. Los 60, ¿eh? ¿Es que acaso todo estaba permitido?