Vivencias polimórficas de un treintañero perplejo.

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miércoles, 18 de marzo de 2009

50.000, o: Estatuas apócrifas


“Iré penetrando a voces las verdes estatuas de la Malaria”
-Federico García Lorca




Llevaba unos meses pensando en lo que iba a hacer cuando Estatuas Verdes alcanzara la cifra de 50.000 visitas, esto sucedió el domingo, hoy ya hemos superado las 50.500. Y eso mola. Sé que los hits no corresponden exactamente con visitas, yo mismo por ejemplo entro en el blog tres o cuatro veces al día, pero eso no impide que esté contento y satisfecho por el número alcanzado. Lo que más prima sobre todo es el agradecimiento a mis fieles lectores, que cada día son más. Por cierto que me alegra que no hayáis dejado de escribir comentarios pese a que hace más de un mes que no os contesto. Prometo volver a hacerlo.

En realidad, pensé que sería interesante para mí como autor y para vosotros como destinatarios fallidos, hacer un recuento de todos los posts que no he publicado en Estatuas Verdes, pese a haber sido concebidos e incluso escritos en parte o en su totalidad. Son los inéditos de Estatuas Verdes o “Estatuas apócrifas”, como me ha gustado llamarlos.


La razones de que estas entradas no hayan visto la luz son muy diversas: en algunos casos, me surgió la idea, le di varias vueltas y acabé por abandonarla. Otras veces decidí dedicar un post a algo pero por lo que fuese la actualidad impuso otro tema más apetecible, quedando el primitivo desfasado. Hay temas de fondo que tengo ahí en la recámara y de los que me apetece hablar pero me da pereza ponerme a escribir. Creo que es por estos últimos por lo que hago este post, para que quede constancia de mi voluntad y antes o después obligarme a atacarlos.

Muchos posts que iban a quedar en el limbo de lo inédito al final sí que salieron para adelante, entre ellos están el de Meryl Streep, el de las bodas, los de Fito Páez o el del concierto de Quique González. El de las “telediarias” llevaba muchísimo tiempo en la nevera, y por fin salió el otro día (por cierto, que Silvia González, Eva Braña y Estel Llobet me han escrito en persona diciendo que les había gustado bastante).


Posiblemente el post más emblemático y retrasado de todos los que nunca he hecho sea uno (o más de uno) sobre la película de Chamalaman El bosque (2004), que considero una obra maestra en lo cultural sin parangón ahora mismo. Tengo otro por ahí pendiente sobre la Guerra de las Malvinas, a propósito de las pelis Iluminados por el fuego (Argentina, 2005) y La Guerra de las Malvinas (Gran Bretaña, 1992). Ambas pelis las tengo compradas en DVD y todavía no las he visto, pero todo se andará.


Otra serie mítica, conocida por algunos lectores, es la que pensaba dedicar al beat sesentero latinoamericano, hablando de grupos de pop-beat-garaje de Argentina, Uruguay, Portugal, Brasil, etc. Creo que esto da para más de un post, de manera que permaneced atentos mientras desempolvo mis vinilos, CDs y mp3s de los Sheiks, Shakers, Mockers, Gatos y demás. No sé si se lo he llegado a contar a alguien, pero también tenía en proyecto una serie titulada “Cuando los discos se hacían como churros”, en homenaje al pop de cadena de montaje salido de las factorías Motown de Detroit, Brill Building de Nueva York y los estudios de Los Ángeles. Hal Blaine, el famoso batería de estudio que participó en muchos de estos fregados, también merecería una entrada-homenaje para él solito.


El buen Susu me apremiaba hace poco para materializar otro de mis proyectos: comentar la canción de The Band “The Night They Drove Old Dixie Down” y la Guerra de Secesión americana. Prometo que lo haré, y esto más pronto que tarde. Y la paciente lectora lvtc sabe que le debo un post acerca de la serie británica de humor Black Books (2000-2004), que conozco gracias a ella (porque me regaló todas las temporadas en DVD).

Os aseguro que hay millones de temas que me rondan la cabeza, muchos de ellos relacionados con Cosica (¡ay, esa entrada hablando bien del pueblo!... a punto estuve) o con mi trabajo, pero que no quiero abordar para no comprometerme ni ofender a nadie. Tampoco hablo de todas y cada una de las pelis que veo, ni de los libros que me leo (un post sobre El lector, 1997, lo dejé a medio escribir), Estatuas Verdes no es una mera agenda cultural, amigos. Recuerdo esos cuentos de Borges en los que aparecen autores inventados de obras nunca escritas, e incluso el buen argentino tenía un libro hecho a base de prólogos apócrifos de libros inexistentes. Esperemos que todas estas ideas para posts de Estatuas Verdes no se queden simplemente en el limbo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Countdown to Cosica


“Mañana a esta hora, ¿dónde estaré? En una nave espacial en algún sitio, navegando por un mar vacío”.
-The Kinks


Hay una canción de Iron Maiden que se titula “Dos minutos para la media noche”, y trata de la cuenta atrás para el durante un tiempo tan temido holocausto nuclear. Cuando vas a Salamanca, en la Catedral Vieja hay una capilla donde dicen que pasaban la noche los estudiantes justo antes de un examen importante, y que de ahí proviene la expresión “estar en capilla”. Si no es verdad, está bien traído, como dice (más o menos) el proverbio italiano.

Yo esta noche me encuentro en un estado de ánimo mezcla de la canción de Iron Maiden y la Capilla de Santa Bárbara de Salamanca. ¿Motivo? Porque mañana empieza mi trabajo en Cosica (provincia de Nunca Jamás). Mañana es mi primer día en el nuevo trabajo y también pasaré a ocupar la casa que he alquilado. Tampoco es para tanto, ¿no? Pues coja usted y empiece un blog si quiere contar sus penas, señora, que aquí estoy yo con las mías.

Para mi nueva casa voy a tener un mogollón de compañeros de piso. De momento, mañana me acompañarán Paul Auster, Enrique Vila-Matas y todo el reparto de la serie británica Black Books (2000-2004). También se vendrán a vivir conmigo Ken Stringfellow, los Kooks, los Fratellis -el grupo musical, no los malos de la película Los Goonies (1985)-, Daniel Garuz y la Novia de Kill Bill Vol. 2 (2004). Pronto han confirmado su asistencia Tim O’Brien, Philip Roth, Jonathan Swift, P.G. Wodehouse y David Foster Wallace, entre otros.

Por espacio no va a ser, ya que mi casa es grande, y estáis todos invitados, por supuesto. Algún que otro excompañero de trabajo (¡Dios, cómo jode decirlo!) ya me ha hecho la bromica de que voy a andar allí, por mi mansión, en plan gorro de dormir y candelabro, ahuyentando a los pequeñines de la localidad como si fuese el Gigante Egoísta o aquel pavo del episodio “La última función” de Verano Azul (1981). De Internet ya hablaremos otro día.


Entiendo que hasta Cosica llega la red de redes, pero de momento hasta mi casa no, aunque lo pienso subsanar dentro de poquísimo tiempo. Con esto aviso de que es posible que la periodicidad cuasidiaria de Estatuas Verdes se vea comprometida un poco durante este mes de septiembre, pero seguiré al pie del cañón, no os quepa duda. Espero que vosotros hagáis vuestra parte y continuéis también dando caña, como voy a continuar yo. Por favor, fans de Dylan, de Garzón, de Leonor Watling, del fútbol, no me dejéis abandonado. Y a todos en general, espero seguiros leyendo por aquí.

Cuando tenga Internet en casa fijo que escribiré todos los días, entre otras cosas porque preveo que esta va a ser una de mis actividades más importantes de la jornada. Y ya me dejo ya de monsergas, que el post de hoy no está quedando muy divertido, ¿no? Garzón, Garzón, Garzón, Duquesa de Alba… (espero haberlo arreglado un poco). Acabo como empecé, cantando un tema de los Kinks, esta vez “Better Things”: “Acepta tu vida y lo que te trae, espero que mañana encuentres cosas mejores”.
 
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