
“Mañana a esta hora, ¿dónde estaré? En una nave espacial en algún sitio, navegando por un mar vacío”.
-The Kinks
Hay una canción de Iron Maiden que se titula “Dos minutos para la media noche”, y trata de la cuenta atrás para el durante un tiempo tan temido holocausto nuclear. Cuando vas a Salamanca, en la Catedral Vieja hay una capilla donde dicen que pasaban la noche los estudiantes justo antes de un examen importante, y que de ahí proviene la expresión “estar en capilla”. Si no es verdad, está bien traído, como dice (más o menos) el proverbio italiano.
Yo esta noche me encuentro en un estado de ánimo mezcla de la canción de Iron Maiden y la Capilla de Santa Bárbara de Salamanca. ¿Motivo? Porque mañana empieza mi trabajo en Cosica (provincia de Nunca Jamás). Mañana es mi primer día en el nuevo trabajo y también pasaré a ocupar la casa que he alquilado. Tampoco es para tanto, ¿no? Pues coja usted y empiece un blog si quiere contar sus penas, señora, que aquí estoy yo con las mías.
Para mi nueva casa voy a tener un mogollón de compañeros de piso. De momento, mañana me acompañarán Paul Auster, Enrique Vila-Matas y todo el reparto de la serie británica Black Books (2000-2004). También se vendrán a vivir conmigo Ken Stringfellow, los Kooks, los Fratellis -el grupo musical, no los malos de la película Los Goonies (1985)-, Daniel Garuz y la Novia de Kill Bill Vol. 2 (2004). Pronto han confirmado su asistencia Tim O’Brien, Philip Roth, Jonathan Swift, P.G. Wodehouse y David Foster Wallace, entre otros.
Por espacio no va a ser, ya que mi casa es grande, y estáis todos invitados, por supuesto. Algún que otro excompañero de trabajo (¡Dios, cómo jode decirlo!) ya me ha hecho la bromica de que voy a andar allí, por mi mansión, en plan gorro de dormir y candelabro, ahuyentando a los pequeñines de la localidad como si fuese el Gigante Egoísta o aquel pavo del episodio “La última función” de Verano Azul (1981). De Internet ya hablaremos otro día.

Entiendo que hasta Cosica llega la red de redes, pero de momento hasta mi casa no, aunque lo pienso subsanar dentro de poquísimo tiempo. Con esto aviso de que es posible que la periodicidad cuasidiaria de Estatuas Verdes se vea comprometida un poco durante este mes de septiembre, pero seguiré al pie del cañón, no os quepa duda. Espero que vosotros hagáis vuestra parte y continuéis también dando caña, como voy a continuar yo. Por favor, fans de Dylan, de Garzón, de Leonor Watling, del fútbol, no me dejéis abandonado. Y a todos en general, espero seguiros leyendo por aquí.
Cuando tenga Internet en casa fijo que escribiré todos los días, entre otras cosas porque preveo que esta va a ser una de mis actividades más importantes de la jornada. Y ya me dejo ya de monsergas, que el post de hoy no está quedando muy divertido, ¿no? Garzón, Garzón, Garzón, Duquesa de Alba… (espero haberlo arreglado un poco). Acabo como empecé, cantando un tema de los Kinks, esta vez “Better Things”: “Acepta tu vida y lo que te trae, espero que mañana encuentres cosas mejores”.
-The Kinks
Hay una canción de Iron Maiden que se titula “Dos minutos para la media noche”, y trata de la cuenta atrás para el durante un tiempo tan temido holocausto nuclear. Cuando vas a Salamanca, en la Catedral Vieja hay una capilla donde dicen que pasaban la noche los estudiantes justo antes de un examen importante, y que de ahí proviene la expresión “estar en capilla”. Si no es verdad, está bien traído, como dice (más o menos) el proverbio italiano.
Yo esta noche me encuentro en un estado de ánimo mezcla de la canción de Iron Maiden y la Capilla de Santa Bárbara de Salamanca. ¿Motivo? Porque mañana empieza mi trabajo en Cosica (provincia de Nunca Jamás). Mañana es mi primer día en el nuevo trabajo y también pasaré a ocupar la casa que he alquilado. Tampoco es para tanto, ¿no? Pues coja usted y empiece un blog si quiere contar sus penas, señora, que aquí estoy yo con las mías.
Para mi nueva casa voy a tener un mogollón de compañeros de piso. De momento, mañana me acompañarán Paul Auster, Enrique Vila-Matas y todo el reparto de la serie británica Black Books (2000-2004). También se vendrán a vivir conmigo Ken Stringfellow, los Kooks, los Fratellis -el grupo musical, no los malos de la película Los Goonies (1985)-, Daniel Garuz y la Novia de Kill Bill Vol. 2 (2004). Pronto han confirmado su asistencia Tim O’Brien, Philip Roth, Jonathan Swift, P.G. Wodehouse y David Foster Wallace, entre otros.
Por espacio no va a ser, ya que mi casa es grande, y estáis todos invitados, por supuesto. Algún que otro excompañero de trabajo (¡Dios, cómo jode decirlo!) ya me ha hecho la bromica de que voy a andar allí, por mi mansión, en plan gorro de dormir y candelabro, ahuyentando a los pequeñines de la localidad como si fuese el Gigante Egoísta o aquel pavo del episodio “La última función” de Verano Azul (1981). De Internet ya hablaremos otro día.

Entiendo que hasta Cosica llega la red de redes, pero de momento hasta mi casa no, aunque lo pienso subsanar dentro de poquísimo tiempo. Con esto aviso de que es posible que la periodicidad cuasidiaria de Estatuas Verdes se vea comprometida un poco durante este mes de septiembre, pero seguiré al pie del cañón, no os quepa duda. Espero que vosotros hagáis vuestra parte y continuéis también dando caña, como voy a continuar yo. Por favor, fans de Dylan, de Garzón, de Leonor Watling, del fútbol, no me dejéis abandonado. Y a todos en general, espero seguiros leyendo por aquí.
Cuando tenga Internet en casa fijo que escribiré todos los días, entre otras cosas porque preveo que esta va a ser una de mis actividades más importantes de la jornada. Y ya me dejo ya de monsergas, que el post de hoy no está quedando muy divertido, ¿no? Garzón, Garzón, Garzón, Duquesa de Alba… (espero haberlo arreglado un poco). Acabo como empecé, cantando un tema de los Kinks, esta vez “Better Things”: “Acepta tu vida y lo que te trae, espero que mañana encuentres cosas mejores”.